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miércoles, 5 de marzo de 2025

TRIBUTO A SAÚL STEINBERG


Saúl Steinberg fue conocido por trabajar como ilustrador y viñetista para la revista The New Yorker. Su relación con esta publicación duro más de cincuenta años. Decía que era su patria.




Dicen de él que era un artista con muchos artistas dentro. Nación en Rumanía en 1914 y murió en New York en 1999. El mismo se definía como escritor que dibujaba. 


También han dicho que su humor es infantilista, absurdo y abstracto. Su dibujo y sus ideas y viñetas han inspirado a muchos caricaturistas, como al gran Quino.

Era un creador gráfico, generador de un mundo propio. Ilustró el primer Principito de Antoine de Saint-Exupéry.

De su trazo y estilo él mismo ha dicho: "Me encuentro entre esos pocos que continúan dibujando una vez que se han hecho adultos, continuando y perfeccionando sus dibujos infantiles sin la interrupción de la preparación académica".

En definitiva un auténtico genio que ha inspirado e inspira a todos los que aman el dibujo y e mundo gráfico.



Para conocerlo mejor, he encontrado esta entrevista de él.

Traigo por aquí unos dibujos que he hecho, copiando a este gran artista.









domingo, 29 de octubre de 2023

Y yo me iré...

 


Hoy hemos recibido la triste noticia del fallecimiento de Matthew Perry. Muere el hombre y permanece el personaje, ese querido, sarcástico, ocurrente y entrañable Chandler. Y aunque en su vida real, la de Matthew, tubo que lidiar contra gigantes, sus adicciones, y el mismo decía : "No soy Chandler", cuando la gente se acercaba a él llamándolo por el nombre de su personaje; su trascendencia será la de Bing y su participación en la serie Friends, desde 1994 a 2004, y así acompañó a muchas personas que disfrutaron durante ese periplo y muchos otros, que la siguen viendo en las diferentes plataformas que se sigue emitiendo.  

Es curioso, cuando a veces te llega una noticia de alguien a quien no conocías personalmente, pero que en cierta manera forma parte de tu vida y su muerte la llegas a notar como algo próximo. Escribía hoy Sergio del Molino en El País sobre Perry y empezaba: 

Hemos recibido la noticia de la muerte del actor como si fuera la de un amigo. Quizá seamos pretenciosos e insensatos, pero la pena es genuina y hasta legítima. No entendemos ni podremos entender su tragedia. Tan solo podemos especular.

Es un buen momento, cerca de la celebración de Todo los Santos, de traer por aquí, unos versos del maravilloso poeta de Moguer, tan conocido por su Platero, Juan Ramón Jiménez. Unas líneas que nos traen el contraste entre la eternidad de la naturaleza y de las cosas más cotidianas que nos rodean, frente a la finitud del ser humano y su mortalidad. Esa muerte que se ha llevado a un luchador, a un buen tipo, Matthew Perry. Al menos siempre nos quedara el inefable personaje de Chandler y esa maravillosa serie, que está en el Olimpo de los grandes recuerdos.


Y yo me iré, Y se quedarás los pájaros

cantando.

Y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes el cielo será azul y plácido,
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y lejos del bullicio distinto, sordo, raro
del domingo cerrado,
del coche de las cinco, de las siestas del baño,
en el rincón secreto de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu de hoy errará, nostálgico.

Y yo me iré, y seré otro, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.

Juan Ramón Jimenez

martes, 21 de septiembre de 2021

Más dibujos del verano 2021

 

Muchos realizados corrin-corriendo, a vuelapluma, con un toque de color alguno de ellos. 

Unos de mis objetivos de este nuevo curso, es potenciar y cuidar mi rama artística, la pintura, escritura, guitarra, por que la vida no es suficiente, el arte nos ayuda a descubrir la belleza.

Estos dibujos son una muestra fugaz, apenas un destello, buscaré mi tiempo para dedicarlo a una buena pintura.










martes, 31 de agosto de 2021

DIBUJOS DE AGOSTO 2021

 Traigo por aquí algunos dibujos que he hecho este mes de agosto, de algunos sitios en los que he estado y alguna copia/reproducción/inspiración de Hooper. Todos a vuela pluma y con muy poco tiempo de trabajo, sin elaborar mucho. Estos próximos meses me quiero poner con el tema de óleo.

Aunque no muy trabajados, estos dibujos me sirven para "soltar" la mano.









viernes, 24 de julio de 2020

Berria



En la vida hay veces que se quedan pendientes cosas. Algo que leer, un lugar que visitar, un reto que afrontar, unas palabras que decir, en fin, cosas. Yo le tenía ganas a la playa de Berria. Sabía de ella desde hace mucho tiempo. Tenía que haber pisado su arena hace unos doce años, y ese momento no llegó nunca, luego no hubo ocasión de volver. Hasta la pasada semana.
La pasada semana, buscando un destino que no estuviera saturado y del que huir de las restricciones del covid-19, me acordé del Hotel Juan de la Cosa y de la playa de Berria y de las playas cántabras, que suplen la temperatura del mar mediterráneo, con amplias extensiones de arena y espacios naturales de gran belleza y calidad.
Aunque en mi mente, siempre imaginé la playa más grande y más salvaje, como el niño que recuerda la casa de sus abuelos y luego de adulto le parece más pequeña aunque igualmente acogedora; me pasó a mi. Las extensiones infinitas de mi imaginario, se concretaron en una hermosa playa de 1,8 kilómetros. Encajada entre dos montañas y con fina arena y aguas frías, pero totalmente cristalinas, con poca gente y con mucho espacio para que un niño de dos años pudiera correr a sus anchas, saboreando la sensación de libertad y a la vez seguridad.
El hotel, espectacular, al pie de la propia playa, con un excelente restaurante, una cerveza Mahou bien fresquita y bien tirada y unas vistas desde la habitación en que te sumergías en las aguas del cantábrico, con solo bajar de la cama. El paraíso en la tierra. Otro más.
Y de ese viaje me traje estos dibujos que comparto por aquí.





A parte de dibujar en el cuaderno, lo hicimos en la propia playa. fueron varias las tardes que nos dedicamos a sembrar de dibujos la fina arena. El peque también participó de esta catarsis creativa y dibujó arañas, Mickyes, Ninos, Pipos y toda la cuadrilla de amigos de Mario y yo, por supuesto, dragones.


viernes, 10 de abril de 2020

El niño que miraba al mar.



Este pasado 4 de abril fallecía en Madrid, el poliédrico artista Luis Eduardo Aute. Un grande, un genio, un artista. 
Contaba, en una de sus múltiples entrevistas que de niño sacaba malas notas, que no tenía ningún interés por el estudio, pero que sin embargo le apasionaba dibujar y se le daba bien. Desde niño quiso ser pintor. Ya encumbrado y famoso, él se asumió siempre como pintor antes que como músico. poeta o cineasta.


Era un ser humano con una sensibilidad especial. Yo lo descubrí en su faceta de cantaautor, casi al mismo tiempo que a Joaquín Sabina. Cuando ser cantaautor era lo más, con canciones llenas de mensajes y protestas veladas o completamente explícitas.
Junto con algunos amigos escuchábamos sus letras y nosotros que despertábamos a la vida en aquella época, veíamos en esas historias cantadas, todo un universo ajeno, extraño y a la vez sugerente y cautivador. 
Dicen los que tuvieron el placer de conocerle personalmente, que fue una gran persona, Que su casa fue siempre un lugar de encuentro, que siempre ayudó a todo el que se lo pidió, que estaba empeñado en hacer de este mundo un sitio mejor.Vivía en un continuo ripio, exudaba poesía.
Cuentan que su hijo le preguntó un día:¿Cómo te encuentras?
Y le contestó:

No sé si voy o vengo,
de algún sitio,
donde nunca estuve.

Él siguió creciendo como artista y yo como hombre y nuestros caminos fueron cruzándose de vez en cuando, en forma de poema, de canción o de discrepancia política.
Para siempre quedarán, en la banda sonora de nuestra existencia, muchas de sus canciones, inolvidables.



En uno de sus últimos trabajos, El niño que miraba al mar, se inspiró en un montaje fotográfico que le regalaron sus hijos, donde aparecían mirando al mar, Luis Eduardo de niño y ya maduro. Ambas en un malecón mirando al mar, pero una en Filipinas y otra en Cuba, con toda una vida de diferencia. Él reflexionaba cómo hubiera sido ese encuentro imponible, entre su yo maduro y su yo niño. Decía que el niño miraría a aquel adulto, como si fuera un monstruo, un basilisco. Y aquello dio como fruto una película de animación y este disco
En la varias entrevistas que al día siguiente de su deceso se publicaron, decían, sus más estrechos colaboradores que siempre que cantaba esta canción, acababa sobrepasado y no podía reprimir las lágrimas. El peso de los recuerdos se desplomaba sobre él, en esos breves minutos que duraba la canción.
Para mi esa alegoría de mirar al mar y encontrarte, contigo mismo de niño, ha sido recurrente y  entiendo perfectamente el gran calado de ese pensamiento. Por eso he querido, en este humilde homenaje a este gran artista, traer por aquí esa canción y esa fotografía.
Cuando cantaba esta canción, siempre la introducía con este poema del venezolano Rafael Cadenas.

 "Infancia dormida en los rayos del Sol.
Cuánta luz para aquel niño.
Ahora él te busca.
Me desdoblo.
Es absurdo volver los ojos a tus días.
Vivir de tu sueño es cambiar un extraño por el que soy."

Disfrutad de la letra, de la propia canción. Recordad su obra.

«Cada vez que veo esa fotografia 
que huye del cliché del álbum familiar 
miro a ese niño que hace de vigía 
oteando más allá del fin del mar. 
Aún resuena en su cabeza el bombardeo 
de una guerra de dragones sin cuartel 
su mirada queda oculta pero veo 
lo que ven sus ojos porque yo soy él. 

Y daría lo vivido 
por sentarme a su costado 
para verme en su futuro 
desde todo mi pasado 
y mirándole a los ojos 
preguntarle, enmimismado 
si descubre a su verdugo 
en mis ojos reflejado 
mientras él me ve mirar 
a ese niño que miraba el mar. 

Ese niño ajeno al paso de las horas 
y que está poniendo en marcha su reloj 
no es consciente de que incuba el mar de aurora, 
ese mal del animal que ya soy yo. 
Frente a él oscuras horas de naufragios 
acumulan tumbas junto al malecón 
y sospecha que ese mar es un presagio 
de que al otro lado espera un Dragón».
(“El niño que miraba el mar”).


PEDALADAS I. 2026

  En todos estos años del blog, donde he ido escribiendo de manera errática y poco sistematizada, iba sacando entradas de manera habitual, a...