lunes, 25 de julio de 2022

Mis lecturas de principio de primavera y principio de verano 2022

 Me estoy poniendo las pilas con esto de la lectura y en estos meses, estoy consiguiendo tener un ritmo bastante bueno, fruto del cual, he podido disfrutar de seis libros. Os los traigo por aquí, para comentar mi experiencia y compartirla por vosotros, por si os pudiera ser útil.


"El resto de mi debe ser el diablo". J.L. Figueras.

Es un libro autopulblicado, pero eso no le resta ni un ápice de interés.

El autor nos habla de Gloria, profesora de literatura, que imparte su magisterio en el internado de San Rafael, dando clases a un grupo reducido de cuatro chicas y cinco chicos.

Se ve envuelta en una serie de crímenes inspirados en clásicos literarios. Curiosamente va descubriendo que esos crímenes están basados en una relación de lecturas, recomendadas en un listado por ella misma. El asesino en cada uno de ellos, adquiere la personalidad de cada uno de los asesinos de esas obras. Junto con un policía, iniciará la búsqueda del asesino que no duda en adoptar la personalidad de los personajes literarios a los que imita. Muy entretenida, en una Zaragoza, perfectamente reconocible.


"Tierra de Teruel" de Jordi Siracusa.

El autor nos trae los recuerdos de Gregorio, un niño de ocho años, que junto con sus hermanos y su madre, son obligados a abandonar el Teruel sitiado, para convertirse en refugiados con todas las penurias que conlleva. La mirada de un niño, que emprenderá un viaje, lleno de miedos incertidumbres y que le llevará a las calles de Barracas, El Grao, Valencia y es memoria viva, de una historia ni tan lejana, ni, por desgracia, tan extraña.


"Mientras escribo" de Stephen King. Escuché una reseña en el programa de Iker Jimenez que me animó a leerlo. 

"Escribir es mágico; es, en la misma medida que cualquier otro arte de la creación, el agua de la vida. El agua es gratis, conque bebe. Bebe y sacia tu sed".

Encontramos en este libro las experiencias, y claves sobre el arte de escribir del afamado autor. Nos cuenta también el atropello que sufrió a la mitad de dicho libro y como la escritura le ayudo a su recuperación.

Me ha gustado, como creo que no podía ser de otra manera. Realmente muy interesante.


"Una vida con suerte", de Fernando Schwartz.

Fernando es todo un gentleman, como podíamos ver cuando salía como presentador en Lo + Plus. El estilazo que tenía, el saber estar, lo prudente, lo viajado, lo culto. ese programa marcó sin duda una época, que parece ya tan lejana...

Este viajero, navegante, diplomático, político, escritor, periodista y observador privilegiado, nos trae sus memorias a vuelapluma, según le surgen, sin orden cronológico, ni temático. Fue testigo de excepción de muchos hechos relevantes de la política y de la actualidad que le tocó vivir. Pudo conocer a mucha gente, gracias a sus diferentes trabajos y cómo no , a su televisivo magazine que compartió, con el descarado Máximo Pardera y la bella Ana Siñeriz.

Escritor apasionado, que cuenta en su haber con múltiples premios y 22 novelas.

La lectura de sus recuerdos me ha llevado a otros lugares, me ha llevado a otra realidad, he podido conocer a esos personajes, de los que cuenta tantas anécdotas y ha sido una lectura deliciosa y embriagadora. 

Indudablemente habla de la mediterraneida de la Odisea, y desde luego, también su libro, destila mar y sal, por los cuatro costados.

Muy contento de haber tenido la experiencia de su lectura.




"Guerra y cuchillo", de Daniel Aquillue.

Muy bien documentada, está repleta de datos y pequeñas anécdotas, pero a la vez nos da una increíble visión de conjunto para entender lo que pasó en los dos sitios de Zaragoza. Tanto los precedentes, como las consecuencias. Desgrana los acontecimientos, los personajes. Una narración seria y concienzuda, pero para nada pesada. En todo momento mantiene un buen pulso narrativo. Desde luego, puedo afirmar que es lo mejor que he leído sobre Los Sitios de Zaragoza.

Me ha gustado mucho. Muy completa, y recomendable.



"Todo lo demás era silencio", de Manuel de Lorenzo.

Lucía y Julian son una joven pareja que se conocieron en el instituto, y a los pocos años de iniciar su convivencia, un lamentable accidente, el azar, les lanza a una realidad que no podían esperar.

A consecuencia de ésto, viajan a Galicia, buscando reencontrar algo de lo vivido en el verano, en que apenas tenían 12 años. 

Tierna, sencilla. Profunda a pesar de su simplicidad.

Me la leí en una tarde, eso siempre es indicativo de algo...bueno.

Dicen algunos de ella:

"Creo que es una novela donde cada uno debe descubrir qué emociones le provoca. Donde cada uno debe incluso descubrirse a sí mismo sin que nadie le oriente previamente."


jueves, 23 de junio de 2022

PEDALADAS IV 2022



La noche del 23 de junio es la noche de San Juan. El solsticio de verano, los días son los más largos del año.La tradición de las hogueras y de quemar en ellas, aquello de lo que nos queremos librar. Mi barrio (ahora también tengo barrio), ha estado en fiestas todo el finde. Ferias, cabezudos, fiesta de la cerveza y todo el día en la calle, como debe ser. Chiquillos por todas partes, como corresponde a una de las zonas de mayor natalidad de la ciudad. Un barrio joven, dicen. Sin duda yo soy esa variable que pondera los datos estadísticos.

Esta semana se celebra en Madrid la cumbre de la OTAN, para desgracia de los madrileños, que verán alterada, su ya de por si, terrible rutina y Sanchez saldrá en unas fotos, que son mérito del anterior y "tancredil" gobierno, pero que fue realmente el que consiguió traer este encuentro de la OTAN a España. Varios temas candentes, por supuesto Putin y su ambición, el sur y su amenaza fantasma, y la necesidad de dejar las demagogias baratas e invertir en gasto militar por aquello tan manido de: si vis pacem, para bellum, es decir, la disuasión es la victoria en sí misma. 

Se acabaron aquellos discursos de los noventa, de mejor invertir en escuelas que en tanques. La realidad es que a veces sin el tanque, tampoco existen las escuelas. La amenaza fantasma, cada vez lo es menos y se convierte en una amenaza real, con muertos y violencia en los telediarios del mediodía. La Jiad utiliza el caballo de Troya de la natalidad, para conseguir que en varias generaciones, y de manera inexorable, y por supuesto con los enemigos del statu quo, lo que con las armas no conseguirían. Realidades incómodas, políticamente incorrectas, que acabarán llevándonos a escenarios, que solo  pensábamos ver en tierras muy lejanas a nuestras casas y lugares de trabajo.

La recesión económica amenaza a la vuelta de las vacaciones. No me doy mal, me iré de vacaciones y a  la vuelta que el síndrome postvacacional haga el resto. Si hemos de sufrir en nuestra economía domestica, con el tema del gasoil, la desaceleración, la inflación, las materias primas y otras hierbas, que no sea, por no haber disfrutado de unos días de relax en la playa.  

Y si caigo. ¿qué es la vida? Por perdida ya la di, cuando el yugo del esclavo como un bravo sacudí. 

Pero lo que nunca me hubiera imaginado, a pesar de todo lo que hemos vivido en los últimos y recientes años, es ver al Torico, nuestro Torico, caído y dañado, precipitado desde lo alto de su columna, estrellado (sic.), en el asfalto de la plaza Carlos Castell. Nuestro totem por los suelos, lo que nos faltaba por ver.

La decadencia de la civilización occidental ¿Si los griegos levantaran la cabeza?

Se me han quitado las ganas hasta de Vaquillas.

martes, 31 de mayo de 2022

... ESTE SOL DE LA INFANCIA.

 


Traigo por aquí, la que va a ser (si tienen a bien publicarlo), mi primera colaboración con la revista "El prau", de la asociación El Castillo de Langa del Castillo. Espero que ésta sea la primera de muchas, desde comentarios de libros, pasando por cosas de castillos, relatos, o todo aquello que se me ocurra, como el tema del que trato en esta primera ocasión, los recuerdos felices de niño.

Este sol de la infancia.

Decía el poeta Rainer Maria Rilke que la verdadera patria del hombre es la infancia. A ella se regresa en los momentos que todo se derrumba, donde nos refugiamos cuando el presente nos supera. A estos recuerdos, debió de volver el también poeta, Antonio Machado, cuando cansado y triste, por un exilio forzado, dejó su vida en Collioure. Días después de su muerte, su hermano recogía sus cosas de la pensión, y encontraba en el bolsillo de su viejo abrigo, los que fueron sus últimos versos “Estos días azules y ese sol de la infancia”.  Sin duda, envuelto en una gris realidad, se aferró, a aquellos recuerdos de su niñez.

Qué importantes los recuerdos infantiles. Crean las raíces que hacen no tambalearnos, que nos aferran a las tradiciones, al entorno, que nos dicen quiénes somos y de dónde venimos.

De niño yo era huérfano de pueblo. Vivía en una pequeña ciudad, donde los usos y costumbres en aquella época, no distaban mucho de la vida en un pueblo, en cuanto a que la calle era una extensión de la casa, que el entorno estaba controlado y era seguro, cruzándonos con personas que nos conocían y sabrían encontrar a nuestros padres en caso de algún percance. Lo que realmente diferenciaba el vivir en un pueblo o en una ciudad, por pequeña que ésta fuera, era el flujo de población a la llegada de la temporada del verano. Las ciudades, llegado el tiempo estival, se vaciaban, buscando su población, las playas, los pueblos o diferentes destinos, lejos de su rutina diaria. Por el contrario, los otros, recibían un aluvión de visitantes,  antiguos vecinos que marcharon a la capital, o familia de los que aún vivían en el pueblo, forasteros curiosos, o los que tenían todavía su casa y llegadas estas fechas la dotaban de nuevo de vida y alegría. Las calles volvían a llenarse de bicicletas, risas y carreras de los chavales y chavalas que volvían, por estas fechas.

Un pueblo en verano es todo alegría, peñas, fiestas, conversaciones a la fresca, aire libre, libertad, aventura y un lugar estupendo para ser niño.

En verano, la ciudad, es una postal desolada, el aburrimiento hecho asfalto.

De un tiempo a esta parte, mi orfandad ha desaparecido, pues he sido adoptado por Langa del Castillo. Pero, sin ninguna duda, el mayor beneficiado de esta adopción es mi hijo Mario, que de esta manera, pasa varias semanas de sus vacaciones con sus abuelos. Juega en la calle, hace amigos, a todos saluda y les cuenta sus cuitas, va al regachuzo, al frontón, al parque a jugar con los columpios, pasea hasta el Paso, cogiendo palos y espigas, se baña en la piscina y acaba el día agotado, de manera, que al día siguiente, alarga la hora de despertar, para alegría de los yayos.

 Los veranos pasados y los que quedan por venir, tejerán en su mente de niño, unos pensamientos felices, a los que podrá recurrir cuando la vida no le sea demasiado benévola, aunque espero y deseo, que nunca se encuentre, en similares situaciones, como las del desdichado Machado. Pero ahí estarán sus raíces, reconocerá a los suyos y sus lugares, al que de alguna manera pertenece y eso ayudará a  imprimir su carácter.

 Este es el primer regalo que dicen que  hay que conseguir para nuestros hijos, el segundo son las alas. Para volar lejos, alcanzar los sueños, ser autónomo,  Pero ésta  ya es harina de otro costal.

martes, 24 de mayo de 2022

PEDALADAS III 2022

 


Por fin mayo se muestra en todo su esplendor, caluroso, casi estival. El mes de las flores, parece que por fin pone el punto y final al tibio invierno y que nos dice una vez más, que eso del cambio climático no es ninguna broma. 

Vamos directos al verano y ya vamos buscando lugares y fines de semana que nos alejen de la ciudad y su asfalto, a la vez que nos sacudirnos la escarcha de los hombros y los problemas de la mente.

Desde luego, si hay algo que nos dan, la perspectiva de los años, es, además de arrugas en el contorno de los ojos, la certeza de que si hay algo que no cambia, es el cambio constante, continuo de nuestra vida. O nos dejamos llevar, acomodándonos lo mejor posible a los rápidos y meandros por los que transcurre nuestra existencia, o vamos a sufrir, nadando contracorriente y desgastándonos en una absurda lucha, por el control del río que nos lleva. Déjalo, fluye, déjate llevar, a  lo sumo podrás llegar a la orilla, o te deslizarás con mejor o peor fortuna, pero remontar la corriente, con nuestras propias fuerzas, es imposible. Cuanto antes nos demos cuenta, antes armaremos un plan B que nos saque de allí o nos lleve más lejos, ayudados por esa corriente, que ahora será nuestra amiga.

Si hay algo inmutable, es el cambio constante. La sorpresa a la vuelta de la esquina. El aquello de: Si quieres ver a Dios reír, cuéntale tus planes. El baturro de a Zaragoza o al charco. Pocas elecciones pero de profundas consecuencias.

Y así haciendo planes, va transcurriendo tu existencia, que no espera a nadie.

El pasado viernes asistí a varias ponencias, entre las cuales se encontraba un desconocido para mí, Jorge Salinas. Resulto ser un gran descubrimiento venía de correr la Titan Dessert, envidia infinita, siempre he tenido esa prueba en mi imaginario, pero totalmente fuera de mi realidad. Aprendí varias cosas, como el término andragogía, que es como la pedagogía, pero para las personas adultas. Me reiteró, algo que yo ya pensaba, que hay que huir del campo victimista. Que no es lo mismo ser coherente, que congruente (coger el diccionario, es cierto). Que aquello a lo que nos resistimos, lo hacemos persistir. Que en realidad y en definitiva, no tengo que hacer nada que no quiera, que tengo que ser libre. Que el lenguaje es importante porque crea modelos mentales. Que no espere nada que no haya pedido.Que no use la respuesta de la marioneta, esa que me victimiza y me resigna. Que si no me gusta lo cambie o que piense diferente.

Y para finalizar nos leyó la carta que Benjamin Button, escribe a su hija, en la película del misterioso caso de Benjamin Button. Y que os traigo por aquí, porque es de una enseñanza de vida, extraordinario, como el caso que cuenta la peli.


Sobre todo, la última frase:

"...espero que tengas la fortaleza para empezar de nuevo"



miércoles, 20 de abril de 2022

Mis lecturas de final de año 2021 y principio del 22

 Llevaba días queriendo publicar esta entrada. Las lecturas se me van acumulando y no las cuento por aquí, así que después de varias semanas, por no decir meses de procrastinar, las traigo por aquí, con la máxima de comparte lo que lees. 

He sido prolijo en lecturas. Hoy escuchaba por al radio que se ha hecho una encuesta de los hábitos lectores de los españoles, sólo el 20 % leía más de 10 libros al año, la mayoría menos de 5. Salía una media de 4,5 libros por españolito, los que leen un montón, por los que no lo hacen nada, al final 4,5 por cabeza.

Y ya sin más dilación, ni circunloquios traigo por aquí mis lecturas. Todo hay que decirlo, mis días de confinamiento me ayudaron a darle brío a la lectura


"Malaherba" de Manuel Jabois. Tenía ganas de leer algo de este escritor, así que en la estación del ave aproveché para comprar un ejemplar de una edición de bolsillo y así pude descubrir a Rebe, Tambu, Elvis, su hermana Claudia y a su padre. Me encontré con un  libro, que son los recuerdos de una infancia nada convencional en Pontevedra. Arranca el libro con una primera muerte del padre. Las líneas encierran una realidad complicada, tamizada por la mirada de un niño, al que le van pasando cosas terribles, pero que la capacidad de adaptación de los niños las normalizan. Lectura audaz y curiosa, la verdad me ha gustado a pesar de ese regustillo amargo de toda la novela.


"El francotirador", Chris Kyle , Jim Defelice y Scott Mcewen. Tenía el libro casi desde que vi la película, hace ya unos años, creo que desde el 2013 o así, se la había dejado a leer a mis hijos, pero yo la iba postergando y no me había puesto con ella. Me gustó tanto la peli, que no quería que me decepcionara. Por fin metí mano a las memorias del SEAL más letal de la historia. El libro se publica en el 2012, en 2013 Chris muere mientras ya estaba en proyecto la película, protagonizada por Bradley Cooper (que está sensacional) y dirigida por Clint Eastwood. Tuvieron que cambiar el guión.

Me ha gustado y complementa muy bien la versión cinematográfica, ya que añade más información, más detalles operativos y una visión más personal del protagonista. En este caso, tengo claro que no hay que elegir el libro o la peli, ambos se complementan a la perfección. Si habéis visto la peli, no dejéis de ver el libro, si no la habéis visto, a qué estáis esperando.


"El chico que soñaba con ser Gianni Bugno", de Guillermo Ortiz. Un libro de ciclismo, sazonado con bien de cultura Pop e impregnado del recuerdo de los años 80 y 90. Un viaje al ciclismo de los años 90, a la música y las costumbres de aquellos años. Un recorrido autobiográfico. Lo que más me ha gustado: cuando no hablaba de ciclismo, pero aún así, y a pesar de a veces ésto, que es de lo que realmente va el libro (se me atragantaba un poco), me ha ayudado a entender la pasión por esas  conexiones que a mi me ayudaban a conciliar la siesta. Una lectura, cuando menos, curiosa.


"El manuscrito de piedra", de Luiz García Jambrina. Libro que también dormía el sueño de los justos en los anaqueles de mi casa. Comprado por motivos obvios, un Jambrina escritor, no podíamos pasarlo or alto, Lo leyeron antes que yo mi madre, mi padre, mi hermano, sólo faltaba yo y me resistía. Al final me obligué a hacerlo. De esta manera descubro una Salamanca universitaria de finales del siglo XV recién expulsados los judios. Un joven "bartolomico" Fernando de Rojas (sí, ese, el autor de la Celestina), investigará el asesinato de un catedrático de Teología y descubrirá una Salamanca oculta y desconocida. Entretenida, sin más pretensiones, hay un segundo libro, continuando las aventuras de este Rojas, pero para más adelante.


"La vida es un cuadro de Hooper", de Calos Langa. Pablo, un joven treintañero, sin oficio ni beneficio, busca en Madrid una forma de ganarse la vida, según dice: "A veces pesaba que había ido a esta ciudad, para tener un bonito marco en el que fracasar". Maneja el autor un "realismo mágico", desde el relato cotidiano de las estrecheces económicas, los sueños nunca cumplidos, la relación con el padre, los amores desconocidos y los compañeros de piso, al fantasma delirante de un Pío Baroja que recrimina a Pablo su simplona existencia.  Arrastra el libro en todo momento un tono triste e irónico. "Como los personajes de Hopper, muchos estamos rotos, pero seguimos funcionando". Sin duda, un agradable descubrimiento.


"Invisible" de Eloy Moreno. Me lo prestó y recomendó mi madre. Me costó entrar en harina, empieza muy telegráfico, inconexo, lo dejé reposar un par de días y lo retomé. A medida que avanzas, la historia va cogiendo velocidad y llega un momento que ya no la puedes soltar, cuesta abajo y sin frenos. Eres suyo, te lleva, te trae,  te agita. Una novela de querer ser invisible, de miedo, de aislamiento, de lo que pasa si nadie hace nada. Muy recomendable. De esas lecturas que cuando pop, ya no hay stop.


"El mar de Corcira", de Lorenzo Silva. Una nueva novela de nuestro guardia civil favorito Bevilacqua, pero sin su compañera Chamorro. El autor ha llevado la tensión sexual entre ambos a tales límites, que como no resuelve, se ha visto en la necesidad de apartar a nuestra querida Virginia, de los casos de Ruben En alguna entrega anterior con una misión en Afganistan y en este caso con un disparo de un calibre 300 Wing Magnum en el hombro de ella, que la deja fuera de juego y al teléfono prácticamente toda la novela. En este caso Vila, tiene que ir a Formentera a investigar la muerte de un antiguo etarra, con lo que volverá a recordar cuando él mismo  trabajaba en información en los años de plomo. Referencias de Walther Benjamin y a Tucidides y la guerra del Peloponeos. En cualquier caso, una gran lectura.


lunes, 14 de marzo de 2022

PEDALADAS II 2022

 


Quería parecer que estábamos sacando la cabeza. Que la pandemia, bajando poco a poco, nos iba por fin, a dar un cierto respiro y podríamos volver a tomar el pulso a nuestra rutina. Que nuestra mayor preocupación sería la de pagar un gimnasio al que terminaríamos por no ir, o que viajaríamos en el próximo vuelo económico que ofreciera la aerolínea de turno. Vamos, que no habría incertidumbre en el horizonte, que todo volvería a su cauce y que por fin, por fin, podríamos darnos algún capricho y disfrutar a manos llenas, de esa vida, que quedó en suspenso hace dos años.

Pero mira por donde, la realidad es terca y si está de que no nos relajemos, pues, eso que no nos vamos a relajar.

Empezamos el año con una inflación disparatada, la mayor en muchos años, parecía que nuestro bolsillo iba a notar ciertos desajustes y alguna que otra tirantez. Que ahorrar iba a ser la nueva estafa piramidal, pero amigo, la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida...

Dicen en los últimos memes, que los extraterrestres, que guardaban tranquilamente su turno, para aparecer después de la toma del Capitolio, de la pandemia, de los volcanes y de tener a Sánchez en la Moncloa; andan mosqueados, por que se les ha adelantado un señor allá por las estepas rusas, que pretender volver a dar a la desmembrada URSS, una nueva patina, algo así como limpiar, fijar y dar esplendor a una tierra ocupada antaño por unos zares que dieron paso a la revolución del pueblo y que ese Pueblo quiere retomar, antiguas, nuevas o futuras glorias, en detrimento de sus vecinos más cercanos y quién sabe, si con el tiempo, también a aquellos, de momento, más alejados.

En el horizonte una tercera Guerra Mundial, un apocalipsis nuclear y una nueva infección de millones de ciudadanos chinos, de quién sabe, que nueva o vieja cepa, de nuestro, ya viejo amigo, Covid-19. Vamos una fiesta.

A todo esto, y de manera más doméstica, la luz marcando récords diarios, hemos pasado de 50 € el MWh a 340 €. El gas disparado, el gasoil cercano a 2€ el litro, la gasolina ya ha saltado esa barrera. Problemas con el aceite de girasol, con los cereales, la carne, huelga de transportistas, desabastecimiento en los lineales. Empresas, que cierran momentáneamente, porque los costes energéticos, no les permiten mantener la producción a  unos costes razonables. Subida y escasez de materias primas y por tanto de material manufacturado, problemas de deslocalización y encarecimiento de los contenedores y el movimiento de mercancías. Ya no se fabrican coches diésel, ni los constructores podrán mantener precios por la subida del hormigón, el hierro, la madera y el cristo que lo fundó.

Pedro Sanchez, con semblante preocupado, por las consecuencias económicas de una pandemia prolongada, una guerra en desarrollo y unas eléctricas y arcas del estado haciendo caja,  anuncia que han de venir momentos difíciles y al día siguiente destina, atento: VEINTE MIL MILLONES DE EUROS, al ministerio de Irene Monero. 

Al otro, destina la mayor partida que se haya dado nunca a los sindicatos: 17 MILLONES DE EUROS. Si añadimos lo que se dio a los periodista de su cuerda, durante la pandemia informativa y el estado (fallido), de alarma. Un manirroto en toda regla.

Si tenemos en cuenta, el silencio, cómplice de esos medios comprado, con los casos de corrupción y condena de múltiples políticos del PSOE y podemitas.

Ayuso, Casado y compañía haciendo el caldo gordo a sus enemigos, con las luchas intestinas de poder. Bildu y demás gobernando como si nunca hubieran manchado sus manos de sangre. 

Con los sueldos constreñidos durante diez años y ahora una inflación que no nos la vamos a acabar en todo el año.

La madre que parió a la globalización, al independentismo, los coches  híbridos, las macrogranjas, los/as/es veganas y toda la tontería puesta en fila esperando su turno. 

Y tú, ahora ve, madruga, conduce hasta el trabajo, levanta este país, al que cada vez hay más gente que quiere hundir, sobrevive a una pandemia mundial, a una guerra mundial, a una deflación mundial y a la imbecilidad mundial y aún así, que podamos contarlo y dormir en una camita, con las sábanas limpias y un ambiente ligeramente cálido (sin pasarse), a pesar de que haga frío fuera.  Así, que ni tan mal.


PEDALADAS V