miércoles, 22 de septiembre de 2021

PEDALADAS IV 2021


 Hay quien dice, que el verano comienza cuando se come su primer Magnum blanco. Yo no tengo muy claro para mi cuando comienza el verano, pero sí tengo cristalino cuando termina y es con el olor del forro de los libros nuevos y la legada de material escolar diverso a casa, cosas como ceras, pinturas, lapiceros y similares. Igual en los años que esto no pasaba, no acababa de reconocer el cambio, pero en esta ocasión, no es el caso.
Otros años comento que me cuesta coger el ritmo a la vuelta al cole, a la vuelta a la rutina, a veces esa transición me deja a las puertas del Pilar si no casi, a la llegada del invierno. Pero esta vez no es el caso, arranco este nuevo curso bien centrado, con ganas, viendo como el pequeño de la casa comienza su escolarización, ya no dejará las aulas, en el mejor/peor de los casos hasta pasados quince años. Toda una vida, su vida, su transición de la infancia a la adolescencia y la juventud.  
Todo le pasará en estas clases, que hoy comienza a reconocer como suyas, los amiguitos de hoy, con toda probabilidad, serán los amigos de siempre. El colegio será SU colegio y sus primeros profesores, recuerdos imborrables en su memoria, que lo marcarán de una manera o de otra. Que delicada la materia que manejan estos profesionales, que responsabilidad tan grande. Son, constructores de personas, de personalidades, de gustos y prioridades, nosotros los padres también, pero desde luego hoy entra en una nueva familia, familia con la que compartirán seguro, más horas, que con la biológica. 
Hoy empiezan a volar solos, con toda la atención y precaución posible, pero ya torpemente despliegan sus alas y se asoman a ese simulacro de micro mundo que es su aula.
Qué vértigo nos entra a los padres y él, orgulloso, porque ya es mayor, coge las cuerdecitas de las bolsa que lleva a la espalda y se encamina con alegría y curiosidad a la ludoteca, que es la antesala de su larga jornada escolar.
"Yayos, verdad que cuando me vaya al cole de mayores vosotros lloraréis".

martes, 21 de septiembre de 2021

Más dibujos del verano 2021

 

Muchos realizados corrin-corriendo, a vuelapluma, con un toque de color alguno de ellos. 

Unos de mis objetivos de este nuevo curso, es potenciar y cuidar mi rama artística, la pintura, escritura, guitarra, por que la vida no es suficiente, el arte nos ayuda a descubrir la belleza.

Estos dibujos son una muestra fugaz, apenas un destello, buscaré mi tiempo para dedicarlo a una buena pintura.










martes, 31 de agosto de 2021

DIBUJOS DE AGOSTO 2021

 Traigo por aquí algunos dibujos que he hecho este mes de agosto, de algunos sitios en los que he estado y alguna copia/reproducción/inspiración de Hooper. Todos a vuela pluma y con muy poco tiempo de trabajo, sin elaborar mucho. Estos próximos meses me quiero poner con el tema de óleo.

Aunque no muy trabajados, estos dibujos me sirven para "soltar" la mano.









viernes, 20 de agosto de 2021

El viaje definitivo

 



EL VIAJE DEFINITIVO
Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas la tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado.
mi espíritu errará, nostálgico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando

Juan Ramón Jimenez

martes, 27 de julio de 2021

PEDALADAS III 2021

 


Foto ilustrativa, de un surfero, observando como viene la sexta ola de covid-19 y pensando si podrá salir de vacaciones con normalidad o no. 

Las comunidades quieren poner el toque de queda, para parar tamaño dislate y controlar las hormonas juveniles y el Tribunal de Justicia diciendo que no se pueden poner puertas al campo y que tal y cual. Mientras tanto la casa sin barrer y cada cual va haciendo lo que Dios o el diablo les da a entender. La verdad ya ni miro cifras, ni me paro en las noticias de infectados, a ver cuando se pasa esta ola y encaramos la siguiente.

Acaba julio, hemos disfrutado de unos días de playa, aunque pocos, pues el tiempo no acabó de acompañarnos. Sí pude hacer un par de días de surf y en agosto pretendo hacer otros dos o tres días de olitas.

Igual que Jesulín siempre decía eso de: "La vida es como un toro". Los viejos surferos ponen el símil de las olas y bracear con respecto a las dificultades de la vida. La verdad es que esa simbiosis con el mar, aferrado a una tabla que te mantiene a flote y que en ocasiones te arrastra y dispara tus sensaciones, es una experiencia extraordinaria, lástima no haberla experimentado antes, pero nunca es tarde. 

Siguiendo con las frasecitas, también me gusta la de la serie de "Superwoman", diciendo que la vida es como un tío vivo, que unos veces estás arriba y otras abajo, pero que lo importante es que no dejes de dar vueltas. Ayer la terminamos y la verdad es que es fresca y divertida. Deseando que llegue una nueva temporada.

De lecturas estoy atascado a falta de una ná, en el libro de: "el hijo del chofer". Este verano quería meterle caña a algún libraco de novela histórica, pero me temo que no nos va a daarrr tiempooooo.

Sin ninguna duda, una de las cosas principales de la vida, es conocer cuales son las cosas importantes y desgranar el grano de la paja, con el tiempo limitado del que disponemos, tenemos que saber priorizar nuestros tiempos. Conforme vas cumpliendo años, tienes más claro esta prioridad. Lo importante de la vida es saber qué es lo importante. ¡Qué gran verdad! Vi este finde una peli de zombis (como no, hay mogollón en neflix y prime), y hacían una crítica diciendo que en la sociedad actual ya somos zombis del consumo, de una vida encorsetada, muertos vivientes enterrados en sus rutinas y deudas. Esta tontería me hizo pensar.

Me quedo con lo decía Pau Dones: "Vivir es urgente".

jueves, 24 de junio de 2021

La chica que lloraba ginebra.


 Hace un tiempo frecuentaba el blog llamado "Manual del bon vivant", con entradas realmente míticas. Firmaba su autor bajo el seudónimo del Guardian en el Centeno, hoy sabemos su verdadero nombre: Javier Aznar. Hoy ya no se puede acceder a ese blog que colgaba de ELLE y es una verdadera lástima.
He podido encontrar una de esas entradas y la traigo por aquí, titulada: La chica que lloraba ginebra. Huele a verano, a ginebra, sal y recuerdos.


Una noche se quedó mirando una playa.

Y empezó a hablar.

- A veces me da miedo olvidarme de mi padre. Y me enfado con mi memoria. Y ahora como pescado azul como una loca porque leí que el Omega 3 es bueno para la memoria. Ojalá tuviera tu memoria de elefante.

- Bueno, en realidad es un mito eso de que los elefantes tengan buena mem… –  traté de puntualizar yo.

- Cállate, merluzo.

Y señaló la playa.

Cuando era pequeña una vez fui en barco con mi padre y con mi hermana Patricia. Ella llevaba un bañador de Minnie bastante ridículo. Estaba muy morena. Negra. Siempre jugábamos a un juego llamado Tiburón. Mi padre paraba el 

barco, se tiraba al agua y nosotras nos quedábamos en el barco, en silencio, en tensión, y de repente emergía del agua por el sitio más inesperado. Mi hermana me agarraba fuerte hasta que se le ponían los dedos blancos. Esos segundos sin mi padre eran terroríficos.

Cuando volvíamos le pregunté a mi padre que cuánto me quería. Y no me llames cursi. Pero tenía obsesión por cuantificar las cosas. Me encantaba pensar que el discoThriller de Michael Jackson había vendido 40 millones y me imaginaba a todos los ciudadanos de España, a todos y cada uno de ellos, con un disco de Thriller en la mano. Cuantificar las cosas es importante.

Así que le pregunté:

- Si me cayera ahora al agua, ¿irías detrás?

- De cabeza

- ¿Aunque hubiera tiburones?

- Aunque hubiera tiburones

- ¿Aunque hubiera orcas asesinas?

- Aunque hubiera orcas asesinas.

No me debieron de resultar del todo satisfactorias estas respuestas así que pensé un rato y volví a la carga.

- ¿Y si alguien me secuestrara y me liberara solo si tuvieras que contar TODOS los granos de arena de esa playa?

- Los contaría.

- ¿Todos?

- Uno a uno

- ¿Aunque tardaras?

- Aunque me llevara toda la vida.

Y ya me quedé tranquila.

Ahora mi padre no está. Ya no saldremos en barco. Ya no jugaremos a Tiburón. Ya no saltará por mí si me caigo al agua con orcas asesinas. Pero las playa sigue ahí, intacta, con sus granos de arena. Y a veces se me borra algún gesto de su cara. O el olor de su jersey. Y me pongo nerviosa. Y me enfado. Pero entonces pienso en una playa y me tranquilizo. Porque me acuerdo de ese amor infinito que no borrará ni el tiempo, ni mar, ni el viento ni la lluvia.

Y no, no estoy llorando. Es ginebra esto que me sale por los ojos. He bebido demasiado.

Y yo quiero a alguien que me quiera así. Que cuente todos los granos de arena por mí.

A lo mejor te parece una tontería todo esto.


miércoles, 23 de junio de 2021

UN CONTRATO CON UNO MISMO

 


EL CONTRATO

YO, ME COMPROMETO:
A entrenar con la energía de un rayo, a salir a correr cuando la mayoría se meta en la cama, o cuando todos aún duerman.
Me comprometo a dar un paso adelante cuando el cuerpo me pida parar; a hacer de mi voluntad el músculo más fuerte de mi cuerpo.
A no dejarme vencer por la distancia, por el dolor, por el frío. A ser más fuerte que mis excusas.
a cambio, mi contrato dice que tengo derecho a rugir de alegría. A cubrirme de barro de pies a cabeza. A disfrutar como un niño.
A sentirme ligero como un pluma. Me da derecho a estar preparado para la vida. A compartir mi pasión con otros como yo, a sentir que formo parte de una tribu, de mi tribu.
A sentirme un privilegiado.
Y POR ELLO, FIRMO UN CONTRATO QUE VOY A CUMPLIR. UN CONTRATO CONMIGO MISMO.


PEDALADAS IV 2021

 Hay quien dice, que el verano comienza cuando se come su primer Magnum blanco. Yo no tengo muy claro para mi cuando comienza el verano, per...