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miércoles, 5 de marzo de 2025

TRIBUTO A SAÚL STEINBERG


Saúl Steinberg fue conocido por trabajar como ilustrador y viñetista para la revista The New Yorker. Su relación con esta publicación duro más de cincuenta años. Decía que era su patria.




Dicen de él que era un artista con muchos artistas dentro. Nación en Rumanía en 1914 y murió en New York en 1999. El mismo se definía como escritor que dibujaba. 


También han dicho que su humor es infantilista, absurdo y abstracto. Su dibujo y sus ideas y viñetas han inspirado a muchos caricaturistas, como al gran Quino.

Era un creador gráfico, generador de un mundo propio. Ilustró el primer Principito de Antoine de Saint-Exupéry.

De su trazo y estilo él mismo ha dicho: "Me encuentro entre esos pocos que continúan dibujando una vez que se han hecho adultos, continuando y perfeccionando sus dibujos infantiles sin la interrupción de la preparación académica".

En definitiva un auténtico genio que ha inspirado e inspira a todos los que aman el dibujo y e mundo gráfico.



Para conocerlo mejor, he encontrado esta entrevista de él.

Traigo por aquí unos dibujos que he hecho, copiando a este gran artista.









martes, 4 de enero de 2022

Dibujos de final de año.

 Como el final de año fue un poco accidentado y el dia 31 ya estuve confinado en una habitación, esa tarde aproveché a hacer unos dibujos, lo últimos de un año nada prolífico en este sentido.

Los traigo por aquí y desde luego un objetivo de este año es hacer más dibujos.








viernes, 24 de julio de 2020

Berria



En la vida hay veces que se quedan pendientes cosas. Algo que leer, un lugar que visitar, un reto que afrontar, unas palabras que decir, en fin, cosas. Yo le tenía ganas a la playa de Berria. Sabía de ella desde hace mucho tiempo. Tenía que haber pisado su arena hace unos doce años, y ese momento no llegó nunca, luego no hubo ocasión de volver. Hasta la pasada semana.
La pasada semana, buscando un destino que no estuviera saturado y del que huir de las restricciones del covid-19, me acordé del Hotel Juan de la Cosa y de la playa de Berria y de las playas cántabras, que suplen la temperatura del mar mediterráneo, con amplias extensiones de arena y espacios naturales de gran belleza y calidad.
Aunque en mi mente, siempre imaginé la playa más grande y más salvaje, como el niño que recuerda la casa de sus abuelos y luego de adulto le parece más pequeña aunque igualmente acogedora; me pasó a mi. Las extensiones infinitas de mi imaginario, se concretaron en una hermosa playa de 1,8 kilómetros. Encajada entre dos montañas y con fina arena y aguas frías, pero totalmente cristalinas, con poca gente y con mucho espacio para que un niño de dos años pudiera correr a sus anchas, saboreando la sensación de libertad y a la vez seguridad.
El hotel, espectacular, al pie de la propia playa, con un excelente restaurante, una cerveza Mahou bien fresquita y bien tirada y unas vistas desde la habitación en que te sumergías en las aguas del cantábrico, con solo bajar de la cama. El paraíso en la tierra. Otro más.
Y de ese viaje me traje estos dibujos que comparto por aquí.





A parte de dibujar en el cuaderno, lo hicimos en la propia playa. fueron varias las tardes que nos dedicamos a sembrar de dibujos la fina arena. El peque también participó de esta catarsis creativa y dibujó arañas, Mickyes, Ninos, Pipos y toda la cuadrilla de amigos de Mario y yo, por supuesto, dragones.


Mis lecturas de 2026. I

Este año me he prodigado poco en el blog. Ha sido un año especial, y cuando la vida te distrae, no tienes tiempo de andar con zarandajas, bl...