miércoles, 9 de septiembre de 2026

Mis lecturas de 2026. I

Este año me he prodigado poco en el blog. Ha sido un año especial, y cuando la vida te distrae, no tienes tiempo de andar con zarandajas, blogs y escritos de filosofía, te basta con vivir. 

Aún así he ido retrasando esta entrada de mis lecturas, porque aún así y todo, he llevado un buen ritmo lector, con doce libros terminados hasta la fecha, que ya tengo un par empecijados y bastantes más en la cola de lectura esperando su turno. 

Arranqué el año con un regalo de reyes, nada más ni nada menos que el polémico Juan del Val y su título: "Vera una historia de amor". 

Así que vamos a compartir con vosotros esas lecturas del 2026, igual tengo que dividirlo en tres entradas diferentes, para no pasarme de frenada.


"Vera una historia de amor", de Juan del Val. 

Antonio, nacido en un hogar humilde de Madrid trabaja en una inmobiliaria en Sevilla y  conoce a Vera, recién divorciada. de todo un marqués. Es el choque de dos realidades, de dos maneras de estar en el mundo, tan opuesta, que la atracción como buena ley universal actúa de manera inexorble.

Fue el premio Planeta de este año. De nuevo rodeado de mucha polémica. ¿Tiene calidad para ser un premio Planeta?¿Se buscan las ventas más que la calidad?¿Ya estaba dado? Etc.

Pero como lectura es muy entretenida, con un final emocionante y emoitvo, de manera que se te hace un nudo en el cuello.

Me gustó, sorprendente. Aunque para hacer honor a la verdad, lo que he leído de Juan del Val, siempre e ha gustado. Ahora: ¿Tanto como para ser un premio Planeta??



"El Dios que habita la espada". De José Soto Chica.

Elijo el libro en la biblioteca Kubik, porque quería leer algo de este autor. Fue soldado profesional y perdió la vista, un ojo y la pierna izquierda, además de múltiples contusiones y traumatismos. Como el mismo dijo el pasado 26 de enero: "Hoy, hace treinta años, yo estaba muriéndome. En Cerro Muriano, durante unas maniobras con explosivos, sufrimos un terrible accidente..." 

Allí murió el joven teniente Antonio Montalbán, al que me unían muchas cosas, que la verdad, no vienen al caso. En un escrito que le dedica en su blog, un compañero de promoción, descubrí el nombre de este autor, pues le contaba a su compañero de armas el destino que habían corrido los heridos en aquel fatídico accidente y uno de ellos era José Soto, le decía: ...y no veas como  escribe". Además está muy relacionado con otros autores de novela histórica e incluso con la publicación Despertaferro, si no estoy equivocado. Escribe mucho sobre los visigodos y godos,. Un periodo de la historia, en que quitando el conde Don Julián y el rey Don Rodrigo, la entrega de la península a los moros y la batalla de Guadalete, poco más sabía. Mucha curiosidad.

Así que lo leí , con un lenguaje muy épico y adentrándome en ese periodo tan desconocido que se centra en el 568, disfruté de las maquinaciones de la reina Gosvinientras contra su esposo  Leovigildo, que lucha por unificar Hispania.

Al principio se hizo algo pesado, luego fue cogiendo ritmo con pasajes muy vibrantes y épicos.

Leeré algo más de ese autor, seguro.


"El último encuentro" de Sandor Marai.

Un recóndito castillo de caza en Hungria es testigo del reencuentro de dos hombres, que después de muchos años, recuerdan sus años de cadetes, la decadencia del imperio Austrohúngaro  y todo aquello que les unía y lo que les hizo separarse.

Cortita, interesante, una joya.



"Brindis", de Ismael Grasa.

Es un libro de retazos, reflexiones, recuerdos, donde desgrana el paso del tiempo, primeras experiencias, los grandes temas: la amistad, el amor, la juventud que va quedando atrás, la conciencia de la propia finitud. Todo desde el prisma de la anécdota, de la experiencia.

Brindis es una celebración tranquila de la vida cotidiana, hecha desde la conciencia de que todo lo que celebramos es también pasajero.

El protagonista, a o largo de las páginas del libro, intenta averiguar cómo vivir sin que otros le dicten cómo debe hacerlo. Lo que es una de las búsquedas más típicas del individuo.

El título le da sentido desde el momento que se entiende que no es un brindis por el éxito, si no un brindis por la vida como viene, con sus contradicciones, sus momentos absurdos, su soledad y sus pequeños hallazgos.


Mis lecturas de 2026. I

Este año me he prodigado poco en el blog. Ha sido un año especial, y cuando la vida te distrae, no tienes tiempo de andar con zarandajas, bl...