jueves, 13 de junio de 2019

MUERTE NECIA



MUERTE NECIA
 
Se me ha gastado el día,
atropelladamente
en idas y venidas,
en gestos y recados
que al hacerlos juzgaba.
necesarios.
 
 
Desperdiciado, débil y oscilante,
el número equis ene de mis
días
era un cabo de vela
y afuera lucía el sol de la
mañana.
 
 
El sol se hunde en silencio
y sopla las bujías
y se envuelve en su manto como
un rey.
 
 
El número equis ene de mis
días
murió de muerte necia.
 
 
Ahora lo estoy llorando
cuando veo a las nubes
ponerse un traje grana
para morir también.

 
Carmen Martín Gaite.
(1925-2000)

viernes, 7 de junio de 2019

La velocidad de los jardines.



Hace dos días releí "La velocidad de los jardines", un cuento extraordinario de Eloy Tizón. Un relato que cada vez que lo lees te lleva en volandas a tu propia clase de 3º de Bup, "La primera frontera", en el que había que elegir el camino de las letras o las ciencias.
 
Muchos dijeron que cuando pasamos al tercer curso terminó la diversión. Cumplimos dieciséis, diecisiete años y todo adquirió una velocidad inquietante. Ciencias o letras fue la primera aduana, el paso fronterizo que separaba a los amigos como viajeros cambiando de tren con sus bultos entre la nieve y los celadores. Las aulas se disgregaban. Javier Luendo Martínez se separó de Ana Mª Cuesta y Richi Hurtado dejó de tratarse con las gemelas Estévez y Ana Mª Paz Morago abandonó a su novio y la beca, por este orden, y Christian Cruz fue expulsado de la escuela por arrojarle al profesor de Laboratorio un frasco con un feto embalsamado."
 
Cada vez que lo leo es como si me transportara en una máquina del tiempo y volviera a sentarme en aquellos pupitres, mirara por aquellas ventanas y atravesara el patio lleno de bullicio y hormonas adolescentes.
 
"Los primeros días de primavera contienen un aire alucinante, increíble, un olor que procede de no se sabe dónde. Este efecto es agrandado por la visión inicial de las ropas veraniegas (los abrigos ahorcados en el armario hasta otro año), las alumnas de brazos desnudos transportando en sus carpetas reinados y decapitaciones. Entrábamos a la escuela atravesando un gran patio de cemento rojo con las áreas de baloncesto delimitadas en blanco, un árbol escuchimizado nos bendecía, trotábamos por la doble escalinata apremiados por el jefe de estudio –el jefe de estudio consistía en un bigote rubio que más que nada imprecaba–, cuando el timbrazo de la hora daba el pistoletazo de salida para la carrera diaria de sabiduría y ciencia. "
 
Yo también tuve que abandonar el colegio precipitadamente por un aviso de bomba, curiosamente cuando teníamos algún final de matemáticas o similar.
 
"Luego nos enteramos que sí, que el Renacimiento había enterrado la concepción medieval del universo. Fíjate si no en Galileo, qué avance. Resultaba que nada era tan sencillo, hubo que desalojar dos veces el colegio por amenaza de bomba. Los pasillos desaguaban centenares de estudiantes excitados con la idea de la bomba y los textos por el aire, las señoritas se retorcían las manos histéricamente solicitando mucha calma y sólo se veía a don Amadeo, el director, fumando con placidez en el descansillo y como al margen de todo y abstraído con su úlcera y el medio año de vida que le habían diagnosticado ayer mismo: hasta dentro de dos horas no volvemos por si acaso."
 
La luz, esa luz de la primavera de nuestra adolescencia..
 
"Pero volvamos al aire y la luz de la primavera, que deberían ser los únicos protagonistas. Se trataba de una luz incomprensible. Siendo así que la adolescencia consiste en ese aire que no es posible explicarse. Podría escribirse en esa luz (ya que no es posible escribir sobre esa luz), conseguir que la suave carne de pomelo de esa luz quedase inscrita, en cierto modo «pensada». Aún está por ver si se puede, si yo puedo. La luz explicaría las gafas de don Amadeo y el tirante caído de la telefonista un martes de aquel año, la luz lo explica todo. Ahora que me acuerdo hubo cierto revuelo con el romance entre Maribel Sanz y César Roldán (delegado). "
 
Nuestro despertar a la vida, los grandes acontecimientos en nuestros universos mínimos y finitos.
Las nostalgia o el hartazgo de los compañeros, a los que al final, algunos años después de abandonar el colegio echabas de menos, con sus vidas, sus manías, sus crueldades.
 
"No he vuelto a ver a ninguno. Tercero de letras no existe. He oído decir que las gemelas Estévez trabajan de recepcionistas en una empresa de microordenadores. ¿Por qué la vida es tan chapucera? Daría cualquier cosa por saber qué ha sido de Christian Cruz o de Mercedes Cifuentes. Adónde han ido a parar tantos rostros recién levantados que vi durante un año, dónde están todos esos brazos y piernas ya antiguos que se movían en el patio de cemento rojo del colegio, braceando entre el polen. Los quiero a todos. Pensaba que me eran indiferentes o los odiaba cuando los tenía enfrente a todas horas y ahora resulta que me hacen mucha falta."
 
Hoy veo esas sensaciones en la cara de mi hijo Santiago y en la de Javier. Como transcurren por las mismas sendas, tan parecidas y tan distintas. Estoy convencido que si dentro de diez años leyeran este relato, ellos mismos se trasladarían a sus patios, a sus amigos, sus profesores, sus mitos y sus aventuras. Cuando serán ellos conscientes de la velocidad que cogen sus vidas, de aquella: "La bici de mi niñez que se fue quedando sin frenos".
Estoy preparando una entrada, que duerme el sueño de los justos desde hace mese, titulada: "Las máquinas del tiempo", sin duda este relato es unos de esos ingenios que te trasladan a un lugar pretérito.
Algún día, me gustaría ser capaz de escribir de esta manera, con esa capacidad de emocionar, de involucrar, de identificar.
 

 
 
Tuve la suerte de estar en la presentación que Eloy y Sergio del Molino hicieron en Zaragoza de la reedición de ese libro mítico de relatos. Veis esta foto, yo estuve allí.
 

viernes, 31 de mayo de 2019

Mis lecturas de mayo 2019

Mes prolífico en lecturas, unas cuantas y variadas, así que  sin mas retólicas maños, os presento mis lecturas de estas últimas semanas:


"Plataforma", de Michel Houellebecq. En los últimos tiempo Michel Houellebecq (telita con el apellido), se ha convertido en un "enfant terrible" de las letras francesas, muy crítico con la sociedad actual francesa, el islamismo y la radicalización del mismo. Esta novela sigue esas premisas. Un funcionario cuarentón del ministerio de cultura, de existencia gris, conoce en unas vacaciones organizadas a Valerie. A su vuelta, comienzan una relación sin complejos. La joven trabaja en turismo y su especialidad es la gestión de paquetes vacacionales. El, la inspirara para lanzar un novedosa oferta vacacional. Intensa y sorprendente novela. Ácida, directa. Una buena lectura, estoy deseando leer algo más de este autor.


"Cortázar para principiantes", de Carlos Polimeni y Miguel Rep. Un libro pequeñito, con profusión de ilustraciones de Rep y que nos acerca de una manera divertida y visual a la figura de Cortázar. Hay toda una serie de la misma editorial de diferentes escritores y figuras del arte. Me ha gustado, una manera de tener una visión sintética y a la vez amplia del universo "cortaciano".


"Ya no es tarde", de Benjamín Prado. Libro de poemas de, para mi, uno de los poetas contemporáneos mas interesantes. Benjamín en este libro celebra el encuentro de un nuevo amor. Todo un canto optimista al redescubrimiento de los afectos.


"Días sin final", de Sebastian Barry. Esta novela nos traslada al lejano Oeste y a la guerra de Secesión Americana. Una gran aventura desde el prisma de dos jóvenes con una relación nada convencional. Un escenario bien conocido por las series como La Conquista del Oeste o la filmografía de Ford. Una gran narración, me la termine en apenas dos tardes. Fue una recomendación de mis libreros de cabecera y como es habitual, no fallaron.



"Berta Isla", de Javier Marías. Tomás y Berta son dos jóvenes acomodados, de buena familia, con una existencia placida y normal. Se conocen desde bien jovencitos y han decidido ser el uno para el otro. Tomas se va a estudiar a Oxford y allí le sucederá algo que condicionara para siempre su existencia y su relación con Berta. Es una novela extensa, a la que en algún momento le falta algo de ritmo, pero está muy bien escrita. Alguna crítica, la señala como la mejor novela de Javier Marías, no puedo estar más en desacuerdo. "Corazón tan blanco",  está a años luz de ésta. Un largo entretenimiento, interesante, pero desde luego no una obra maestra. 

martes, 28 de mayo de 2019

Pedaladas II 2019

 


Nunca somos conscientes de la sabiduría que encierra el refranero popular. Esos refranes son sentencias que parecen afirmaciones al libre albur, pero que en realidad condensan cientos de años de observación y de experiencia. Por eso, cuando el pasado mes de marzo disfrutábamos de un tiempo espectacular, más de uno echaba mano de frase hecha y apuntaba: "Cuando marzo mayea, mayo marcea".  Ya está, ya lo ha dicho, una manera de resumir que ahora que no toca, disfrutamos de buen tiempo, así que más adelante, en plena primavera cuando toque, nos vamos a pasmar de frío, se nos va a llevar el aire, o no va a haber quién aguante sin resfriarse con tanto subir y bajar del termómetro. Y lo ha clavado, tal cual. Mejóralo si puedes, mejor descripción de lo que vivimos imposible. El refranero sentando cátedra. Es lo que hay.
Apenas hace nada, elecciones generales, descalabro de Casado y su equipo de trincones, continuidad de la estrellita que es Sánchez y subidas y bajadas repartidas a gusto del consumidor. Aún hace menos que se han renovado los gobiernos autonómicos y municipales. Bueno, qué digo, se han realizado las elecciones, ahora les toca hacer encaje de bolillos para pactar, concretar y dar gobernabilidad a las diferentes administraciones locales y regionales. En plena campaña electoral te encontrabas a los políticos por la calle con su mejor cara, en cuanto tenga su escaño, su sillón asegurado, volverán a sus atalayas y no volverán a mezclarse con los simples mortales hasta las próximas elecciones. Es curioso también ver el baile de los políticos de medio pelo que van cambiando de siglas, en busca de un salario que echarse al coleto. Aquello de Groucho Marx: "Estos son mis principios, pero si no le gustan, tengo otros". Echando de nuevo mano de los clásicos: "Cosas veredes amigo Sancho".
Asistí a la graduación de un instituto, los chavales celebraban los años juntos y en buena hermandad y armonía, se despedían de sus profesores y compañeros, con la ilusión del que empieza algo nuevo, ni más ni menos que su vida adulta. Me llamaron muchas cosas la atención, andaba yo henchido de orgullo, sensible a la juventud cercana, emocionado al arte desplegado, a la alegría descarnada y cruda que emanaba de esas sonrisas. Una mesa elevada, repleta de alumnos, profesores y padres iba pasando el micrófono conforme se sucedían las intervenciones, aderezadas aquí y allá, con canciones y poesía. Uno de los delegados intervinientes, hizo una crítica al sistema de enseñanza. Resumiré aquí, en mis palabras, lo que venía a decir: Lo que se aprende por obligación se olvida. Nos gustaría que el sistemas educativo estuviera más enfocado en crear adultos con espíritu crítico y no en formar los esclavos que necesita el sistema para perpetuarse. Porque se dijo en un entorno festivo y en un foro sin mayor repercusión, pero son dos afirmaciones, densas, profundas y de complejo significado, no exentas además de verdad. Ahí las dejo, llevo varios días rumiándolas, en especial la segunda. Algún profesor habló además de los diferentes programas educativos, la falta de acuerdo entre las diferentes fuerzas políticas para consensuar un plan de estudios duradero y capaz. Y en esas reflexiones se vinieron los recuerdos.
Por la noche además vi la película "About time", en español: "Cuestión de tiempo". Una comedia romántica, del mismo director que "Love Actually", con un simpático protagonista pelirrojo, al que su padre descubre que puede viajar atrás en el tiempo. Una película en que los viajes en el tiempo y la conquista de su chica son el catalizador de un mensaje más profundo, la relación con el padre. Es una película tramposa, se viste de comedieta, para acabar jugando con tus sentimientos hasta conseguir que se desborden, inevitablemente.
"I believe in some kind of path that we can walk down, me and you; so keep your candles burning and make her journey bright and pure that she will keep returning always and evermore".
"Creo en algún tipo de camino que podamos caminar, tú y yo; así que mantén tus velas encendidas y haz que su viaje sea brillante y puro que seguirá regresando siempre y siempre."
 
 

lunes, 27 de mayo de 2019

Vive, joder, vive.





Este pasado viernes, tuve, por mucho motivos, la alegría y satisfacción de acudir a la graduación de mi hijo Santiago. Fue una graduación llena de intervenciones de sus compañeros, con canciones, discursos y poesía. Entre los poemas que leyeron estaba este de aquí de Patricia Benito. Así que me dije que tenía que traerlo por mi blog.
Asistir a este tipo de ceremonias,  me conmueve. Ser testigo directo de los hitos y de los logros de las personas a las que queremos me llena. Me traslada a mis recuerdos, paseo de nuevo por el camino que ellos van a empezar a recorrer ahora. Me hace evocar otros momentos y sentir un tibio calorcito en el corazón al ver como se van convirtiendo en adultos, personas responsables y como afrontan su vida y su futuro con optimismo, alegría y radiante juventud. Todo lo tienen por hacer. Lo que más podemos desear es que en ese camino sean felices, disfruten y la vida les trate bien.

Vive, joder, vive.
 

Y si algo no te gusta, cámbialo.

Y si algo te da miedo, supéralo.
Y si algo te enamora, agárralo.

Tengo que, nunca es un buen comienzo. No
hagas nada que empiece por estas palabras.

Quiero/amo/me flipa/voy/puedo, es la mejor
manera para construir tus frases, tus días
y toda tu vida.


[Patricia Benito]

jueves, 9 de mayo de 2019

Haiku primaveral



Decía Jesús Cota, bloguero y escritor al que sigo y admiro:

"El haiku debe
recoger un instante
y eternizarlo."

Y al igual que Quevedo con el soneto, convierte en haiku  la descripción del mismo.

Me ha inspirado a retomar mis haikus, pues hacía días que no escribí ninguno.

Un rayo de sol
tímido embajador
de primavera.
 
©Jesús J. Jambrina  
 

martes, 16 de abril de 2019

Arde París.



Viendo las imágenes del incendio de la catedral a orillas del Sena, no podía dejar de sentir varias cosas: Por un lado, que mis hijos se iban a quedar sin poder visitar, el que a todas luces, para mi era el monumento más bonito de París, sobre todo ese paseo por el cielo al lado de las gárgolas. Por otro, que algo mío se estaba quemando también, recuerdos, sensaciones. También la impotencia cuando ves que algo hermoso se destruye, sin que tú ni nadie pueda hacer nada por evitarlo.
Ver elevarse esas llamas en el cielo parisino, te da la sensación de que es nuestra vieja Europa la que es pasto del fuego. Vemos quemarse nuestra historia, nuestros orígenes. París recibe un nuevo golpe. Me embarga una terrible tristeza. ¿Encontrarán en las brasas el corazón de plomo de algunas de las estátuas que han perecido en el incendio?
 
 
No hay ninguna duda que Notre Dame vertebraba Francia, pero también Europa. Símbolo, de la occidentalidad, del cristianismo, de la medievalidad, de una ciudad que ha sido muchas cosas, la "bohemme", la moda, la modernidad, la ilustración, la revolución, la ocupación. Lo que no hicieron los alemanes en 1944, cuando aquel "Arde París", lo ha conseguido, dicen; un descuido en las obras. Espero, de verdad, sinceramente, que haya sido un accidente y que nadie haya sido, llevado por el fanatismo y la ira, el responsable de que cientos de años de historia, de identidad y de belleza sean devorados por el fuego. Eso sería un atentado contra la humanidad entera, contra la sensibilidad, la belleza, la cultura. De verdad, prefiero mil veces la versión del error, pues errar, efectivamente es humano, lo contrario, sería un acto de tal maldad, que prefiero no pensar que forma parte de nuestra naturaleza.
Que tras esta tragedia, sin ambages, pueda haber gente que se alegre o que desee que le pase a otro templo, por ejemplo el "tweet" de Máximo Pradera, por mucho que queramos envolverlo en el humor, hay cosas que no hacen ni puta gracia. Algunos se destapan y nos muestras sus enfermas y carcomidas mentes. Pues bien, indeseables, algo vuestro también se quemó anoche.