martes, 23 de mayo de 2023

PEDALADAS II 2023

 


Los clásicos nunca mueren, son como los viejos roqueros: renacen, resucitan, se reinventan, se remodelan, se revisan, buscan nuevos seguidores, nuevos públicos, en definitiva son incombustibles. Qué  mayor clásico que nuestro querido Don Quijote, la obra maestra, que salió del puño de Cervantes, del que le quedaba, evidentemente.

Hace un par de semanas, lo redescubría con una versión que el teatro Arbolé hace en las visitas de los coles, con niños de segundo de infantil que descubren, alucinados las cuitas de Don Quijote, su visión especial de los molinos, que los ve gigantes, los ejércitos de Alifanfarón y Pentapolín, el caballero de la luna y su sin par Dulcinea, que sin embargo Sancho sólo la ve como la lozana porquera Alfonza Lorenzo. Un disfrute ver las caritas de los niños descubriendo las aventuras del ingenioso hidalgo y su particular visión de la  realidad. Gran labor de Arbolé, por acercar los clásicos al futuro del mundo.

El Quijote, todo el mundo lo dice, es una obra viva, porque va cambiando, con cada lectura, con cada lector. Si lo lees en diferentes momentos de tu vida, extraes y ves cosas completamente diferentes.

Hay pruebas, dice un amigo mío; que no quiero afrontar, porque me se incapaz. Comparto, hay cosas que nos podemos ahorrar, lo que no se es si podremos hacerlo, como podremos afrontar según qué. Mejor no ponernos a prueba. Mejor pasar de puntillas, desapercibido, sin más. O aquello de: un ratico corto.

El año corre que se las pela.

Leí hace poco Puente de Hierro, de Miguel Mena y es de estos libros que enganchan, que impactan, y ves pasar esos años raudos y veloces por las páginas, a la vez que ves, como se consumen las vidas de los protagonistas. Puro vértigo, velocidad y nostalgia.

Comer es un placer, quién lo duda. Es una ciencia, auténtica alquimia, crisol de sabores y texturas. Si lo compartes, si los conviertes en el ágora de la familia, de la amistad, entonces desencriptas un nuevo nivel. Alcanzas el Nirvana, el portal místico te espera. Pero amigo, no te pases, mesura, pues las tumbas están llenas, de opíparas cenas, y ya sabéis: sin haberlo deseado, me ha salido un pareado. 

Terminar bien la primavera, que San Juan y su equinoccio nos espera (otra vez, jajaja). Ya paro, terminar bien este mayo, marcero, pues si marzo mayeaba, ahora al otro, que así nos lleva, más de dos semanas de  cierzo y las temperaturas trastocadas, haciendo gala al refrán que me dijeron el otro día: "Cierzo que come y cena, quince días se queda".

sábado, 20 de mayo de 2023

Mis lecturas del invierno 2022-23

Llevaba procrastinando esta entrada varios meses, buscando el momento de poder dedicarle el tiempo necesario para contar lo que he estado leyendo. Ha pasado más tiempo del que me hubiera gustado, menos mal que he andado atascado en un par de lecturas y me  ha permitido no ir  acumulando nuevas, bueno al menos no demasiadas.  Aunque algunas de estos libros que trago por aquí, las acabé  hace ya varios meses.  Pero bueno, ha llegado el momento de contaros lo que e leído estos meses de invierno.


"Delparaiso" de Juan del Vall. El polemista y mediático marido de Nuri Roca, que ha resultado ser un escritor más que interesante. Guionista reconocido de televisión, se maneja con total soltura con la novela. 

La curiosidad por ver como escribe este hombre estaba ahí, así que había que resolverla.

Nos describe de manera llana y sencilla, la vida en una urbanización de lujo en las afueras de Madrid, donde sus  muros no impiden que la vida, en tu toda su extensión, con sus luces y sombras, alcance esas acomodadas existencias. Al más puro estilo de que los ricos también lloran. 

Una novel coral, construida por los diferentes personajes que viven en esa urbanización. Una narración, entretenida, cuya sinopsis la encontramos en las últimas páginas de la narración.

Recomendable y muy fácil de leer.


"Siempre quiero ser lo que no soy", de Aloma Rodríguez.

Para empezar, el título te interpela directamente, al más puro estilo monologísta: "No os ha pasado alguna vez...". Quién no ha tenido esa sensación de querer algo que no es, de querer estar en otro sitio, de vivir otras vidas, de tener otras realidades.

Este libro me despertó mucha curiosidad, por multitud de cosas: las   referencias a escritores como Félix Romeo, su trabajo en el bar de la movida cultureta de mi ciudad y que hace no mucho ha cerrado sus puertas, estaba ubicado curiosamente enfrente de donde viven ahora mis padres, el Bachara. Abierto por Sergio Algora, el niño gusano. El ser hija de Antón Castro, su vida en el pueblo, en la gran ciudad, su maternidad.

No había leído nada suyo y tantas coincidencias y referencias comunes lo convertían en algo obligatorio. Me gusto y me gustará poder leer algo más de esta escritora.


"Un tal González" de Sergio del Molino.

La esencia de este libro, queda totalmente en evidencia en la dedicatoria que el autor hace a su hijo Daniel: "Otro hilo para que sepa volver a casa" .

En una época donde el revisionismos más exacerbado, lleva a algunos indocumentados a plantear los mayores disparates, y donde parece que la transición, más que ser un ejemplo y un motivo de orgullo, es fruto del tardofranquismo fascista y algo que parece que hay que cuestionar, incluida la constitución, menos mal que sale alguien y nos recuerda esta figura que transformo un país y materializo su lema "Por el cambio" y que ha construido el más largo periodo de democracia que se haya vivido nunca. Alguien tenía que hablar de sus bondades y lo que era ser un político de raza, Con carisma y don de gentes y no los mindundis que tenemos ahora.

Un libro plagado de anécdotas, de retazos de historia, el backstage de la joven democracia española.

Sin duda, para obligada lectura, para entender y saber lo que se cocía, mientras nosotros vivíamos nuestra vida, en ese entorno, que otros iban construyendo para nosotros, y al que apenas nos asomábamos de vez en cuanto por la ventana de la televisor del salón de casa.

Para Daniel, un hilo más para que sepa volver  casa


"Juntos no nos pasará nada" de Ignacio Sarmiento Caballero,

Todo un descubrimiento. Por medio de una canal de youtoube: "La mecedora", descubrí esta publicación, que parte su narración en el Colegio de Huerfanos Santiago de Valladolid.

En este libro, novela, un recorrido por la reciente historia de España. Donde acompañamos a varias generaciones de los huérfanos de dicho colegio, fundado en 1892. En el devenir de sus carreras y sus vidas.

Inspirado, sin duda, por las historias que autor descubrió en los expedientes archivados en dicha institución y a los que pudo acceder, con motivo de llegar a dirigir dicho colegio en su última época.

Podemos estar de enhorabuena por poder disfrutar de esta narración, que nos da a conocer la historia de este colegio de huérfanos, como tantos que hubo en aquella España, que siempre cuidó de los más desprotegidos. 


"Martin Pérez de Villel, . El caballero frontero". de  Adolfo Mínguez Mínguez 

Siempre que voy por Teruel, me gusta acercarme por  la librería Escolar, sita en la calle que va de la Plaza del Torico a la del ayuntamiento, aparte de porque los que trabajan allí son siempre encantadores, porque siempre tienen alguna publicación local interesante.

Es el caso de este libro, que nos describe la vida de uno de los principales capitanes y hombre de confianza de Alfonso II de Aragón y Pedro II.

Desde muy joven dedicado al oficio de las armas, participo en la toma de Villel y otras plazas, as´como en la defensa de la villa de Teruel, que era la frontera con el agareno.

En un personaje histórico, que existió realmente, entre 1150 y 1216, finalmente falleión en Teruel con 66 años. Aparece en diferentes documentos, en calidad  de testigo por su reconocimiento como hombre bueno. No pertenecía a la nobleza, pero desempeñó cargos y tuvo distinciones (honores y priviegios), como os miembros de ésta.

Para amantes de la historia medieval de Teruel.


"Pálido fuego" de Vladimir Nabokov,.

Sin duda para lectores avezados y poco convencionales.

Una curiosa obra maestra, original y con una inusual estructura. Una novela que figura entre las preferidas del autor. 

Se presenta como una edición póstuma de un largo poema escrito por John Shade, poco antes de ser asesinado. La novela consta de dicho poema, más un prólogo y comentarios del editor, el profesor Charles Kinbote. A través de dichos comentarios sobre el poema y su amistad con Shade, los meses anteriores de su muerte y sobre el lejano reino de Zembla, vamos descubriendo a un individuo excéntrico, perverso y chiflado, donde nada es lo que parece.


"Nadie por delante", de Lorenzo Silva.

Relatos de ficción basados en hechos reales, que nos acercan a una narrativa bélica, protagonizada por el ejercito español, en estos últimos años. 

Acompañamos desde Perejil hasta el aeropuerto de Kabul, en este pasado verano, a una serie de miembros de las operaciones especiales, que se postularon para estar, en el incomodo lugar, donde no queda nadie por delante.

Como se leyera una actual y patria versión de Hazañas Bélicas.

martes, 4 de abril de 2023

LA TRILOGÍA DE LA NOVIA GITANA

En una entrada anterior, comentaba el curioso caso de Carmen Mola, que puso a la literatura bajo el foco mediático. Fue tras recibir el premio Plantea por el libro "La bestia" y un cambio de editorial ya que Carmen Mola, ya era conocida por el público lector gracias a su trepidante y genial trilogía de los libros: "La novia gitana", "La red púrpura" y "La nena".
Intentaré no destripar demasiado su contenido por no hacer spoiler indeseables y poner al descubierto los trucos de los ilusionistas de la palabra.
Al final se destapó, que detrás de ese pseudónimo, había tres guionistas de raza, con muchos escritos a sus espaldas. Ese pulso seriófilo y cinematográfico, se puede notar desde los primeros párrafos. Usan fórmulas y estilos, claramente exitosos que te hacen devorar las páginas de cada uno de los libros y parece que nunca es suficiente, yo ya tengo en cola de lectura "Las madres", que es un nuevo título a dar continuidad a la saga y que rompe esa denominación de trilogía.


 
Elena Blanco, es una peculiar y atormentada inspectora de policía, que lidera un equipo especial, que se encargan de investigar esos casos que se salen de lo común. Aficionada al Karaoke, a beber Grappa, en la que intenta ahogar sus demonios (que no son pocos) y una promiscua afición por los todo terrenos rojos.
Un ritmo trepidante, una gran descripción de los personajes, unos malos muy retorcidos y un mundo complejo y amenazante, hacen de estas lecturas, un buen momento de entretenimiento, sobre todo para los amantes del género negro y policiaco. Muy fácil de leer y de quedarte enganchado junto a Zárate, Elena y los otros policías que forman el grupo. Desde luego muy recomendable, aunque al final, puedes llegar a descubrir el truco del mago, en algunos recursos, que se vuelven repetitivos y algo forzados. 
Ya digo que no quiero describir mucho, ya que desde la primera páginas nos rompe y juega con nuestros peores temores y miedos. 

viernes, 31 de marzo de 2023

Por qué vivo. Poesía de Boris Vian

[ POR QUÉ VIVO... ] 

 Por qué vivo 
Por qué vivo 
Por la pierna ámbar
De una mujer rubia
 Apoyada en la pared 
A pleno sol 
Por la vela redonda 
De un barco picudo del puerto
 Por la sombra de los estores
 El café helado
 Que se bebe en un vaso de tubo
 Por tocar la arena
 Ver el fondo del agua 
Que se vuelve tan azul 
Que baja tan abajo
 Con los peces 
Los tranquilos peces 
Pacen en el fondo 
Vuelan por encima 
De las algas cabellos
 Como pájaros lentos
 Como pájaros azules
 Por qué vivo 
Porque es bonito. 

 Boris Vian

martes, 14 de febrero de 2023

CARMEN MOLA


No creo que nadie que conozca los entresijos del mundo literario, piense de él que es aburrido y estirado. Más bien todo lo contrario, quien haya leído mucho de obras y autores, sabrá que en muchas ocasiones, la realidad supera la ficción. 

Ficción como la que protagonizó una autora, llamada Carmen Mola. Se diseñó una biografía de esta escritora, que la reconocía, como un atractiva mujer, profesora universitaria.

Se publicaron entrevistas que explicaban estos detalles y el porque usaba un seudónimo, como ésta:

En realidad, hay tantos motivos que no entiendo por qué otros autores no lo hacen. Para empezar, creo que lo importante es la novela, no quién la haya escrito. ¿Qué más da que sea una mujer guapa y alta o un señor feo y bajito? Mi interés era que la gente leyera la historia de las dos novias gitanas y la inspectora de policía aficionada a las canciones de Mina Mazzini que investigaba sus muertes. Pero he dicho que había más motivos. Es mi primera novela y eso quiere decir que me dedico profesionalmente a otra cosa. No quería que mis compañeros y compañeras de trabajo, mis amigas, mis cuñadas o mi madre supieran que se me ocurría escribir sobre alguien que mata a una joven haciéndole perforaciones en el cráneo para meter larvas de gusano y sentarse a ver cómo le van comiendo el cerebro… No lo entenderían, para todas ellas soy tan convencional… Hay más. ¿Y si la novela hubiera sido un absoluto fracaso? Tendría que dar explicaciones y pasaría mucha vergüenza. Y, por el contrario, ¿si fuera un clamoroso éxito? A lo mejor me veía obligada a cambiar de vida, que es algo que no me apetece, estoy muy satisfecha con la mía… Se me ocurrirían más razones, estoy segura.

Bajo este seudónimo, la editorial Alfaguara publicó una exitosa trilogía compuesta por estos tres títulos: La novia gitana, La red púrpura y La nena. Protagonizados por la inspectora Elena Blanco, con una atormentada vida, amante de la grapa, de cantar en el Karaoke canciones italianas y una extraña fijación con los todoterrenos de color rojo.

El escándalo surgió, cuando esta Carmen Mola fue agraciada con el premio planeta, por una novela basada en el siglo XIX, titulada: La Bestia. Saltó a todos los medios, que tras este nombre, no estaba, ni por asomo una profesora universitaria, ni tan siquiera una mujer, si no, tres guionistas conocidos, como son Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero.

Por unos días, en los periódicos y en los informativos se dejó de hablar de fútbol y se hablaba del premio Planeta, de una novela y de los autores que estaban detrás de la firma del mismo. Toda una novedad para este país. Alguna librería feminista, retiró el libro de sus estanterías al conocer que Carmen Mola, no era una mujer.

Es bueno, según dicen los autores, que la cultura vaya encontrado su hueco en las conversaciones, aunque haya sido con esta polémica. Polémica que no pretenden atizar, ya que ellos disfrutan de su trabajo y creen que a Carmen Mola le queda mucha vida por delante, de hecho ya está en el mercado un nuevo libro que sigue a la trilogía, titulado: Las Madres.  Y al que espero a no mucho tardar hincarle el diente.

domingo, 22 de enero de 2023

PEDALADAS I 2023


Parece mentira, pero casi a hurtadillas se ha ido el año viejo y de la manita, traía un recién estrenado 2023. 
Con qué ilusión viene, que carita más sonrosada, todo promesas y parabienes. 
De momento no hay Filomena en el horizonte. El invierno ha empezado tibio y ahora van bajando las temperaturas y el jueves pasado llegó algo de nieve por el norte y los Pirineos, pero Filomena, ni está, ni se la espera. 
Parece que la paranoia de la electricidad, el gas, y otros combustibles no es tan preocupante como parecía en el verano.
Mi gobierno sigue metiéndome mano en el bolsillo, para repartir paguitas ridículas, exiguas y con un único afán electoralista. De los millones de la Union Europea no sabemos nada. No han llegado al tejido productivo. ¿Ya se han dado y están escondidos?¿No se han sabido gestionar?¿Han salido? No sabemos y me temo que seguiremos así. Sí que es cierto que ya hay alguna voz por Europa que pregunta donde está invertida la pasta que han entregado. Así que parece que sí ha salido. Igual servirán para financiar a alguna republica bananera de revolucionarios bolivarianos o para consolidar la nueva casta "anti-casta".
Pique y Sakira nos han deleitado con el primer chascarrillo del año, una pegadiza canción de revancha, que el interpelado utiliza para enseñar su casio y twingo en venganza de la vena artística de su expareja.
El viernes vimos resurgir a Fidelis Regi cual ave Fenix y desde luego, lo mejor fue volver a compartir viandas, mesa y antiguas aventuras con muy buena gente.
Este año, en mi lista de retos, he borrado definitivamente cualquier referencia a las dos ruedas, aunque siguen en puestos de relevancia, todo lo que tiene que ver con la escritura, pintura y guitarra. Manifestaciones artísticas para una vida cartesiana.
El año pasado apenas doce entradas en este blog, es mi intención escribir por aquí mucho más, retomar relatos y trabajar en mis proyectos literarios, que duermen en el limbo ya demasiados años.
Retomar el viajar también ocupa uno de los puestos privilegiados en este año que empieza. De hecho ya he estado en Lille en estos primeros días aunque era por un tema de trabajo. Espero poder coger algún avión más antes de final de año.
Le pido al joven 2023, que sea generoso, que sea prudente, que nos permita disfrutar, que sea normal, si me apuras, que sea anodino, sin relevancia, que no de que hablar. Y así todos tan contentos, disfrutando de un año sin grandes sobresaltos.

miércoles, 4 de enero de 2023

La España Vacía. 2ª colaboración con la revista: "El Prau".








Con motivo de la publicación nº 50 de la revista El Prau, iniciativa de la asociación El castillo, de Langa del Castillo, he vuelto a colaborar con un artículo titulado la España Vacía, donde hablo del libro de Sergio del Molino y posteriores de similar temática.
Ha sido un placer poder aportar mi granito de arena a este numero y estaré encantado de poder seguir colaborando.
Lo transcribo por aquí:

La España Vacía.

En el año 2016, Sergio del Molino, periodista y escritor,  publicaba el libro titulado “La España vacía: Viaje por el país que nunca fue”.

Del Molino, contaba ya con algunas publicaciones que habían tenido una muy buena aceptación, pero el éxito de este título  fue inmediato, se multiplicaron las ediciones y miles de personas le leyeron. Su notoriedad creció de manera exponencial. Además sirvió para sacudir conciencias y abrir un debate, que desde hacía décadas había quedado al margen de la vida social y política. Obligó a mirarse en el espejo, a un sistema que no quería hacerlo. Recibió el premio al mejor libro del año, otorgado por el gremio de libreros, también el premio Cálamo. No era para menos, que un ensayo se convierta en superventas es una auténtica rareza. El libro, en realidad, es una mezcla de géneros: Libro de viajes, ensayo literario, novela, crónica social. En esto tiene mucho que ver su autor, al que yo considero además de escritor, un auténtico agitador cultural. En su obra podemos descubrir continuas referencias a obras clásicas, cine, música…  Estudios y creaciones anteriores que nos trae a sus páginas, en un maravilloso ejercicio de erudición. Uno tiene la sensación, cuando acaba de leerle, que es más sabio que antes, ya que Sergio tiene la capacidad de plantar la semilla de la curiosidad y es raro que una lectura no nos lleve a otra.

En el caso de La España Vacía, fue sorprendente su impacto en los ámbitos políticos, sociales y culturales. La primera consecuencia, es que el mismo título dejó de pertenecerle y evolucionó a la España vaciada, despoblaba o incluso: abandonada. Pasó a ser un banderín de enganche de movimientos, que reivindicaban su existencia ante las grandes urbes y la defensa de la España rural frente a la urbana.

Sergio planteó su ensayo desde un prisma meramente cultural y no pudo evitar la politización del debate que se suscitó después.

Citando al propio autor:

“ Hay una España que no viaja en AVE. Una España sin niños ni cines ni teatros. Una España sin equipos de fútbol en Primera División y sin banda ancha para ver series norteamericanas. Una España de la que el resto del país solo se acuerda en vacaciones o durante el recuento electoral, pues se  le echa la culpa de ser conservadora y un lastre para el progreso, por aquello de que el voto de un soriano equivale al de cuatro madrileños, más o menos. Es una España sin médicos ni escuelas, o con médicos y escuelas que están muy lejos, a veces a cien kilómetros. Una España sin empresas ni bancos ni inversores. La llamé la España vacía, una expresión que ya no me pertenece y que no disimula la paradoja que esconde: en esa España vacía hay gente. Dispersa, envejecida y sin peso político, pero tan real como la de cualquier gran ciudad.”

Hablaba sin complejos, de una manera aséptica, pero totalmente descriptiva, de lo que denominaba: “el gran trauma”, haciendo referencia al éxodo rural que se produjo entre los años 50 a 70, donde la gente abandonó sus pueblos para integrarse en  las grandes ciudades, en especial Madrid y Barcelona, que fueron las que acogieron a la mayoría de las personas que dejaron atrás su vida en el pueblo. Contaba cómo, la población que no emigró, que se quedó fuera de esas grandes urbes, se sienten hoy ciudadanos de segunda y reprochan al estado su incomparecencia. Son ciudadanos que también quieren conectarse a internet, conseguir una ambulancia o comprar el pan, sin que esto suponga un esfuerzo agotador. Son estos últimos los que protagonizan la verdadera brecha territorial de España y el problema de cohesión y vertebración, denunciando que el modelo actual de administración no funciona y condena al olvido y a la pérdida a amplias regiones del país.

Ponía sobre la mesa de miles de ciudadanos, preguntas incómodas como por ejemplo si es posible que un estado democrático y social, permita que millones de ciudadanos se sientan abandonados y despreciados por él. O si éste no tiene una obligación insoslayable con esta parte del país. Es un debate que interpela al cuerpo político de toda la nación y que afecta a todos los españoles con una mínima sensibilidad democrática. Decía que si se esperaba más, la España vacía, no lo será sólo como metáfora. Las densidades de población de algunas zonas de Soria y Teruel ya viven menos de seis personas por kilómetro cuadrado, menos densidad que en  Laponia, con lo que estos parajes, han pasado a denominarse tristemente: “La Laponia española”, tal como describe Paco Cerdá en su libro: “Los últimos: voces de la Laponia española”.

Otra cita literaria, que nombra Sergio, es el libro: “La lluvia amarilla”, de Julio Llamazares, quién decía: “La sociedad española es una sociedad urbana con una memoria rural. “ Aborda el problema de la despoblación y como muchos pueblos  morían, a la vez que lo hacía, el último de sus moradores.

En 2018, casi de la mano de la investigación de La España vacía y que casi podríamos considerar como un “spin-off”, publicaba “Lugares fuera de sitio: viaje por las fronteras insólitas de España”, donde reflexionaba sobre “los pliegues de los mapas”. Aquí Del Molino, nos lleva por un recorrido por la España fronteriza, tanto interna como externa, donde la gente pertenece oficialmente a un lugar, pero sentimentalmente o culturalmente a otro.

En junio de 2021, publicaba: “Contra la España vacía”, en esta ocasión, el autor desea tomar parte en el debate que suscitó. No es una continuidad del anterior, Sergio sigue avanzando en su análisis para actualizarlo con los acontecimientos de los últimos años, pandemia incluida. En esta ocasión, en lugar de ser un mero narrador de lo que ve, quiere tomar parte, aportar su opinión, dar su visión política y defender el término contra los usos negativos del mismo, que han proliferado. El autor ser revuelve contra el populismo,  los nacionalismos, los neoermitaños (que niegan el valor de la civilización), la ausencia de patriotismo constitucional y la falta de pulsión cívica.  De nuevo, todo esto lo hace con un alarde de solvencia argumental, sostenida sobre múltiples fuentes y lecturas. Todo ello bien rehogado, con un caustico sentido del humor, desde su mirada de pijoprogre gafotas (cómo él mismo se define). Resultando un nuevo ensayo, donde de todas las páginas se puede obtener una idea “de provecho”.

En esta continuación del análisis, entre otras muchas cosas, comenta la supuesta vuelta al campo e incluye a aquellas ciudades de España,  llamadas muchas veces “de provincias”, que se están convirtiendo en meros escaparates para el turismo de interior, pero que están heridas de muerte, con una fuga constante de población joven y donde su tejido empresarial se va destruyendo de manera inexorable. El caso de ciudades como León, Soria, Teruel y similares.

Concluyendo:

Todos los problemas, evidenciados en estas publicaciones, no son sencillos de afrontar, ni de solucionar. Incluso pueden entrar en un auténtico circulo vicioso, si entramos en la cuestión de si son antes los servicios para fijar población, o a la contra, que sin población no puede haber servicios.

Se entiende que nadie proponga colocar un policía, un médico y un profesor en cada aldea de cinco habitantes. Lo se reclama es que no se mire hacia otro lado, como se ha hecho hasta ahora. La solución va más allá de conseguir dinero o compensar desequilibrios entre las dicotómicas Españas (rica/pobre, interior/litoral, rural/urbana…). Administrar estos territorios extensos y despoblados, no se reduce a gestionar o manejar un presupuesto, sino que requiere de imaginación, de salirse de los márgenes conocidos y que nos han traído hasta aquí. Requiere de visión a largo plazo, de generosidad, de altura de miras. Ingredientes de los que me temo carecen buena parte de nuestra clase política y las administraciones.

Europa ha vuelto su mirada hacia este problema que se muestra  en La España vacía y en la agenda de proyectos europeos y administraciones autonómicas, viene ya obligatoriamente este apartado. Pero mientras tanto los pueblos y las diputaciones provinciales, siguen mendigando fondos para  mejorar, esta u otra infraestructura, pero andan muy lejos de la creación de empleo, de la fijación poblacional o la creación de una bucólica y llena de servicios, sociedad neo rural.  Quizás lo que falte sea una voluntad real y un estar dispuesto a crear una nueva realidad social.

Seguro que todos conocemos a alguien que en las conversaciones familiares de sobremesa, apunta algunas soluciones que podrían ser parte de ese “pensamiento lateral”, que tan necesario es, para romper esa pescadilla que se muerde la cola de servicios vs población. Pueden apuntar, por ejemplo  que si se deslocalizaran de Madrid partes de la administración, bien una secretaria de estado, un instituto de estadística, un departamento documental, un negociado ministerial, una consejería, etc.  Y se llevara a una cabecera de comarca, en un pueblo de especial interés o una capital de provincia, de estas que decíamos que estaban en regresión, automáticamente fijabas unas cuantos cientos de personas en un lugar; lo que se convertiría en un antes y un después.  Claro que eso contrasta claramente con la realidad de los funcionarios de turno, que probablemente se negarían a este tipo de movimiento. Podemos comprobar esta situación en el hospital de Teruel, o en el de Alcañiz, o en los juzgados de ambos sitios. Tanto los médicos como los funcionarios allí destinados, se resisten a fijar su domicilio en estos lugares y van y vienen diariamente a sus puestos de trabajo desde de la urbe mayor, que en este caso sería Zaragoza, y en cuanto pueden acumular méritos y puntos abandonan estos puestos. Por desgracia es una constate la búsqueda de profesionales sanitarios para los hospitales de Teruel y ALcañiz, esto es  extensible a los médicos rurales, maestros y funcionarios de todo tipo, incluso la  propia Guardia Civil que ha visto mermada su presencia en las zonas rurales, de manera drástica en las últimas décadas.

Sin duda hay muchos retos en el horizonte, muchas cosas por hacer y desde diferentes competencias. Pero…¿Qué puedo hacer yo? ¿Cómo puedo contribuir a que no se ahonde en este problema? ¿Cómo puedo contribuir en que la España vacía llegue a serlo menos?

Tenemos un claro ejemplo en la asociación  El Castillo, que con su labor, basada sin ninguna duda en esas características de generosidad, visión a largo plazo y altura de miras, desarrollan diferentes actividades para dinamizar y crear atractivos, que hagan que las casas del pueblo vuelvan a ser habitadas, que se cree un sentimiento de comunidad, de pertenencia y que evite que el éxodo, si al final tiene que ser, sea sin retorno. Participemos en las actividades que nos propongan, aportemos nuestro granito, arrimemos el hombro, acerquémonos, desde la perspectiva de en qué puedo ayudar yo, o qué puedo aportar y entre todos, cada uno a su nivel, luchemos para que, en primer lugar, esa España vacía tenga al menos voz, para tener un futuro y en segundo lugar, salvaguardemos la memoria y la realidad física de los pueblos que salpican la geografía ibérica, y no los abandonemos a su suerte, ni como ciudadanos, ni como administraciones.

Para cerrar; dar la enhorabuena por esas 50 publicaciones de la revista el PRAU. Y traer como cierre, la esperanzadora cita de Sergio del Molino en Contra la España vacía: “ Esta comunidad llamada España tiene solución.”


PEDALADAS I. 2026

  En todos estos años del blog, donde he ido escribiendo de manera errática y poco sistematizada, iba sacando entradas de manera habitual, a...