jueves, 17 de marzo de 2011

Orgullo de padre.


Cada vez que me asomo al azul de tu mirada,

cada vez que me hablas de tus sueños y fantasías,

cada vez que miro como te aplicas con la caligrafía o las divisiones,

cada vez que te cascabelea una risa en la boca,

cada vez que te alegras por los demás,

cada vez que aciertas o te equivocas,

y veo como vas creciendo y empieza a esculpirse el hombre que serás.

Cada vez, todas y cada una de ellas,

recuerdo el día que naciste, lo que te pensaste salir y lo feliz que me sentí.

Me convertiste en lo mejor que soy: tu padre.

Dos años después, volví a sentir lo mismo, con mi otro lucero.

Y desde entonces hasta ahora, no pasa un día, ni uno sólo,

que no me que me sienta orgulloso de mis peques y dichoso de tenerlos.

martes, 15 de marzo de 2011

Nuestro tuerto particular.

Foto que he tomado prestada de este blog.


En el comentario de ayer, decía que tras las notica de los ultimos meses parece que a la humanidad le había mirado un tuerto.


Es España tenemos nuestro tuerto particular, que no es otro que Zapatero.


Ayer después de mucho marear la perdiz, anunció, por fin, que no se presentará de nuevo a las selecciones. La bolsa subió, cuando la tendencia mundial, debido a lo de Japón era a la baja. Eso le debería hacer reflexionar, a mi no me muestra nada nuevo.


Bastante tsunami hemos tenido aquí con él, pues después de sus dos legislaturas, ha dejado el solar patrio devastado, como si hubiera pasado realmente un tsunami.
Miles, y digo miles de empresas en quiebra, millones, y digo millones de parados, miles de autónomos sin esperanza, un entramado de cajas y bancos para el desguace, un desastre total.
Rencores desenterrados, corrupción desaforada, falta de credibilidad, ideas felices, restricciones de libertad, prohibiciones por doquier, recorte de ayudas sociales, una nefasta política de exteriores, de emigración, de vivienda...
Zapatero, nuestro tuerto particular.
Tanta felicidad encuentres, como paz dejas aquí.


lunes, 14 de marzo de 2011

Apocalíptico, o a la humanidad le ha mirado un tuerto.


Llevamos más de tres años de crisis económica, cada día, cuando nos asomamos a las noticias, lo que vemos es anuncio de zozobra, recorte de bienestar y de libertades.

Vemos extasiados al norte de Africa convulsionarse y sacudir los cimientos de regímenes impuestos, con daños colaterales como la represión Libia, o la amenaza de Al Qaeda, el acoso a los critianos, con asesinatos incluidos en Egipto.

El terremoto de Chile y el de Haiti.

Ahora el terremoto, acompañado de un enorme tsunami en Japón, como consecuencia una fuga radiactiva, con peligro de que alguno más de los núcleos, entre en fusión y dejen lo de Chernobil en una mera anécdota.

Miles de especies animales aparecen muertas en diferentes lugares, sin explicación. Con una nula repercusión en los medios, ¿alguién está tapando algo?

Esto toma tintes apocalípticos, en el mejor de los casos, podríamos decir que a la humanidad, le ha mirado un tuerto.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Cerrar etapas.


Empecé a practicar karate a los 15. Por mi gusto hubiera empezado antes, pero no me decidí, animado por un compañero que lo hacía, hasta 2º de Bup.

Me vino de maravilla, me ayudó a forjar la personalidad, sobre todo en esa edad tan complicada.

Me abrió horizontes, me hizo disfrutar del ejercicio físico, conocí el esfuerzo, el compañerismo, la recompensa al trabajo bien hecho.

Hasta los 23 años, no dejé de entrenar, y además intensamente.

Aún después de esos años he ido entrenando esporádicamente, muy esporádicamente, pues está claro que el karate forma parte de ese bagaje vital que me acompaña.

En ese periodo, viajé con el karate, participé en competiciones, conocí la derrota y el triunfo. Recibí golpes y halagos, recibí y dí clases.

Asistí a seminarios y asistí a diferentes competiciones, como espectador o como competidor.

Llegué a arbitrar, a montar tatamis, a dar clases de competición...

Estaba completamente centrado en el karate, de vez en cuando practicaba Full Contact o Thai Boxing, pero yo era karateca, hasta la médula.

Pero llegó un día...llegó un día en que me daba más sinsabores que satisfacciones, ya no me apatecía entrenar o sacrificar otros aspectos de mi vida por el karate, y lo dejé.

Lo dejé, así radical, de un día para otro...y la verda no me penó. Me dediqué más a la bicicleta, a jugar a fútbol, cambié las prioridades de mi tiempo de ocio.

El karate me ayudó en su momento, pero había llegado la hora de pasar página.

Hoy, en el libro de mi vida, me dispongo a pasar de nuevo página.

Dejaré de nuevo arrinconada la afición que en los últimos años centraba mis anhelos y dejaré espacio para otras cosas.

La única duda que me viene a la cabeza es :¿Quizás la tendría que haber pasado mucho antes?


martes, 8 de marzo de 2011

Flor del almendro.


Almendros en flor,

comienzos y finales

la vida sigue.

Vidas ajenas.


Vivir vidas ajenas puede ser, mejor dicho, es divertido.

Realidades paralelas.

Ponerte en la piel de un legionario romano, o de un ricohombre de la Corona Aragonesa, o de un paracaidista de la 101, es, sin duda, un aliciente a nuestra descafeinada existencia, donde vamos de la oficina a casa y de casa a la oficina.

Pero estar viviendo una vida ajena, en realidad algo que no es real, un artificio, quizás es lo que resulta descafeinado, por decirlo de manera suave.

Vivir en la impostura, siendo un paracaidista, o un guerrero medieval del siglo XXI, quizás te distraiga de tu verdadera realidad. Y cuando llegue el final, no hayas sido tú, sino una imitación de aquello que fué y que en realidad, nunca llegaste a ser, al final no fuiste ni tan siquiera tú mismo.

Vivir vidas ajenas, ¿impostura o diversión?, he ahí la cuestión.

Si además tu realidad virtual solapa o condiciona la "cruda" realidad, ¿no es también una droga dañina que hay que abandonar?

jueves, 3 de marzo de 2011

Huidizo.

¡Huye canalla!¡Huye!
Vete al Magreg, da lecciones a los tunecinos sobre transición democrática, haz lo que quieras, pero huye.
Abandona España, no vuelvas, dejanos tranquilos, sin tus ocurrencias, ni tonterías, sin tus axfisiantes impuestos, bajada de servicios y atenciones y brindis al sol.
El paro sigue subiendo, de nuevo dices que en el segundo trimestre de este año, las cosas mejorarán y van con éste tres.
La realidad en la calle es que hay cada vez más parados, cada vez más el peso de los impuestos hunden a los trabajadores, los jóvenes se van de este país que no les ofrece futuro ni confianza.
¡Huye so zángano!
Y por cierto llévate al Sebastián , el espabilado ministro de industria. Ahora piensa en un plan renove de neumáticos pues ahorran un no se cuantos por cierto la eficiencia energética, claro, y el ahorro compensa la sustitución de los neumáticos a medio uso, ¿o cuándo tiene previsto la sustitución de éstos?
Memez, tras memez y mientras las empresas se hunde, el paro se dispara y la incertidumbre y el miedo se hacen las dueñas de la situación.
¡Anda que estáis para dar muchas lecciones!

PEDALADAS I. 2026

  En todos estos años del blog, donde he ido escribiendo de manera errática y poco sistematizada, iba sacando entradas de manera habitual, a...