
Cuidadin con lo que se prohibe.
Esta mañana, casi me atraganto con el café cuando mi hijo mayor, entre divertido y socarrón suelta:
─Prohibido decir "palabrostias".
¡Casi me mondo!
En todos estos años del blog, donde he ido escribiendo de manera errática y poco sistematizada, iba sacando entradas de manera habitual, a...
Doy fé.
ResponderEliminar"Palabrostias"... qué desconcertante...
ResponderEliminarEfectivamente, desconcertante e irónico.
ResponderEliminarEs la palabrota más simpática e ingeniosa que se me ocurre: conjura a la palabrota siendo ella una palabrota. Enhorabuena por ese genio.
ResponderEliminarGracias, efectivamente, tiene destellos de genialidad.
ResponderEliminar