miércoles, 20 de mayo de 2009

Verdades de Perogrullo.


¿Quién no ha oído hablar alguna vez de las verdades de Perogrullo?
No puede afirmarse con certeza quién fue Perogrullo. Para algunos, fue un personaje quimérico; para otros, una persona de carne y hueso, asturiano para más señas.
Sea como fuere, lo que no puede cuestionarse es el caudal de ingenio y gracejo encerrado en las célebres "verdades" que se atribuyen a este personaje, que "a la mano cerrada le llamaba puño".
La incorporación en el uso coloquial de la expresión verdades de Perogrullo se debe a la necesidad de expresar aquello que por evidente y consabido se hace ocioso anunciar.


Yo incorporaría incluso, las reflexiones de Perogrullo.

Estamos rodeados de "perogrulladas", continuamente.

Con esa denominación de "Reflexiones de Pergrullo", traeré este tipo de reflexiones, que a veces por obvias, no nos las formulamos.


Ahí va la primera:


Si para la ministra Bibiana Aído, un feto de 13 semanas no es un ser humano, sino un ser vivo.
¿La lechuga que se pega meses en la nevera, por tiempo conviviendo con nosotros, pasa de ser vivo a ser humano?


¿El ser humano tiene la misma trascendencia que una lechuga?


Cuando Zapatero llegó al poder, manifesto aquello de : "Ya vale de moral"
¿Se refería a esta ley del aborto?


Aprobada esta ley abortista, ¿para cuando la eutanasia?¿para cuando la esterilización de los retrasados mentales?¿para cuando los trabajos menores para aquellos que no posean un C.I. de más de 100?¿las cámaras de gas para los que no piensen como nosotros?¿supremacía sobre los demás de los pensadores marxistas?


Si se puede ser ministro sin ningún tipo de formacion, ni experiencia vital o/y laboral, ¿para qué estudiar, ni esforzarse?¿incluso, para qué ir a OperaciónTriunfo a enfrentarse con Risto?


Hasta aquí las reflexiones, ahora las afirmaciones:


La opinión es como el culo, todos tenemos el nuestro, pero hay culos y culos, otra cosa es las que tienen criterio y son dignas de ser escuchadas.


La credibilidad, por lo visto, es una fuente inagotable para Zapatero, que se permite el lujo de mentir y errar continuamente, sin que le pase factura su electorado.


Si la injerencia de los padres pueden ser"interferencias determinantes en su decisión", la de sus hijos, y eso coarta su libertad, porque no se les separa a una temprana edad; pongamos los tres años, que ya pueden andar y comer ellos solos; de sus padres y así que se crien sin convencionalismos ni clichés educacionales y menos, de los retrógrados de sus padres y que el gran papá Estado les alimente y enseñe lo mínimo para vivir, hasta que pueda cobrarse este esfuerzo con su trabajo.


Las pensiones estan aseguradas: ¡Sí po'l aba!


Bueno, otro día más.

2 comentarios:

  1. Sí, a mí lo de que "un feto de trece semanas es un ser vivo, pero no un ser humano" también me ha hecho replantearme todo mi sistema de creencias y principios...

    Si una inconsciente de 16 años (y créeme si te digo que conozco un montón de ellas) puede abortar antes de las catorce semanas de embarazo sin la autorización de sus padres... ¿Quién puede impedirle comprar dos botellas de tequila y coger un coma etílico, conducir sin carnet y estamparse con un coche a 200 por hora o meterse en el cuerpo dos o tres pastillas de éxtasis y matarse de una sobredosis?

    Si un feto de 13 semanas no es un ser humano... ¿por qué tiene un aspecto tan humano?

    http://www.arsuaga.net/wp-content/uploads/pregnancy-6.jpg

    Si un feto de 14 semanas es un ser vivo, pero no un ser humano y, por tanto, se le puede matar sin ningún tipo de carga moral y con todas las facilidades y parabienes de "papá Estado del Bienestar"... ¿puedo darle dos patadas en la cabeza a "Draco" porque es un chucho que me cae mal o traspasar de una cuchillada a "Bécquer" (el gato de Carlos) porque no me gustan los gatos? ¡Si no son más que puñeteros seres vivos!

    En fin... Qué dudas más razonables ¿no?

    NOTA: que conste que lo de "Draco" y "Bécquer" eran simples ejemplos, ojo. A mí los dos animalicos me parecen encantadores... ;)

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  2. ¡Viva Perogrullo, hombre! Dale, Nicanor, hombre. Suerte.

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