miércoles, 27 de enero de 2016

SEMANA SLOWLY





Corremos mucho en esta vida nuestra. Vamos todo el día corriendo a todas partes, hacemos muchas cosas, a base de encajarlas con calzador en nuestras agendas, no tenemos ni un segundo de respiro. La actividad es frenética, constante, no puede quedar un minuto ocioso, ni desocupado, aprovechamos el tiempo al máximo.
Y...la verdad, algunos días te saturas, te hartas de tanto correr, y deseas quedarte al lado del camino, descansando, disfrutando del tiempo ocioso, sin hacer nada. Bajar el pistón, aflojar la marcha, en definitiva no hacer nada, ni deporte, ni actividades, ni producción de ningún tipo, si me apuras ni pensar.
Esta semana me la tomo de brazos caídos en lo referente a mi tiempo no laboral. A aplicar la filosofía "slowly". Ni Works-outs, ni kilómetros, zancadas, largos, flexiones, ni dibujos, escritos, clases de pintura, ni exprimir el tiempo a tope, con días que parezcan de 28 horas. Llegar a casa, sentarte en el sofá, escuchar algo de música, preparar una cena suculenta, abrir una botella de buen vino, degustarlo despacio. Irte a la cama temprano, hacerte el remolón a la hora de levantarte. No ir al gimnasio, ni salir a correr, que con el frío no apetece, no trasnochar, suspender la clase de pintura porque no te viene bien y vas justo de tiempo. Y disfrutar de una semana pausada, "slow"... ains que tranquilidad...
Eso sí, un paso atrás sólo para coger impulso.

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