lunes, 14 de agosto de 2017

No volveré a ser joven



No volveré a ser joven
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan solo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Jaime Gil de Biedma
(Poemas póstumos, 1968)

viernes, 11 de agosto de 2017

Una nueva vida...fugaz.



Mañana comienzo una nueva vida, me meto de lleno en una nueva realidad: Comienzo mis vacaciones de verano ¡Bien!
Estoy agotado, física y mentalmente, atrás quedan siete meses y medio de laboriosa actividad, tanto laboral, como de otros ámbitos. Atrás quedan objetivos cumplidos, retos rebasados y otros aparcados por falta, principalmente, de tiempo, pero el sumatorio es importante, cuantas cosas y a la vez, qué rápido ha pasado.
Necesito estos quince días de descanso. No he previsto largos viajes, ni grandes descubrimientos, tan sólo paz, sosiego, lecturas, escribir, algo de deporte, sobredosis de familia y tran-qui-li-dad.
Hay que descansar para estar a tope con lo que tenga que venir en la eterna vuelta al cole. Nuevos retos, nuevos objetivos, nueva vida.
Se presentan, al final del horizonte estival dos nuevos retos, dos cambios relevantes, por un lado un tema laboral y por otro personal, nuevos escenarios, nuevos actores, ¿misma representación?
Ahora que ya he hecho mis pinitos con la escena, tema siempre pendiente y que creo que se quedará así; me veo capacitado para representar el papel que se requiera de mi, sin sobreactuación, sin imposturas, transmitiendo verdad, sosiego.
Acabo de regresar del siglo XIII, donde he pasado el último fin de semana, vengo contento, satisfecho, lo he compartido con mis seres queridos y con amigos. Después de la undécima edición, el encuentro sigue más vivo que nunca. Gracias a los que nos apoyan de una u otra manera y gracias a nuestro esfuerzo y nuestra creatividad, seguimos haciendo cosas novedosas, interesantes y divulgando la historia de la Corona de Aragón.  Este Peracense, me hace ilusionarme con los próximos encuentros que puedo compartir con los míos.
El verano es como un espacio irreal, hipnótico, como un lugar en ninguna parte, un mundo de fantasía, donde se pueden vivir aventuras incontables, un lugar también de recuerdo y añoranza, de futuro y pasado, un lugar onírico.
 
"En verano cada día es una hazaña y el niño que fuimos nos recuerda el hombre que podríamos ser. Ese que olvidaremos en septiembre".
Jesús Terrés

miércoles, 9 de agosto de 2017

Pienso mesa y digo silla.



Pienso mesa y digo silla
Pienso mesa y digo silla,
compro pan y me lo dejo,
lo que aprendo se me olvida,
lo que pasa es que te quiero.

La trilla lo dice todo;
y el mendigo en el alero,
el pez vuela por la sala,
el toro sopla en el ruedo.

Entre Santander y Asturias
pasa un río, pasa un ciervo,
pasa un rebaño de santas,
pasa un peso.

Entre mi sangre y el llanto
hay un puente muy pequeño,
y por él no pasa nada,
lo que pasa es que te quiero.

Gloria Fuertes
(Todo asusta, 1958)

viernes, 4 de agosto de 2017

LA MANO

 


Aquí viene, espero que sea mejor que las de la ronda anterior. Menuda noche, no me la merezco. Sentada que llevo, ya más de cuatro horas, tengo el culo carpeta, ya no me concentro en el juego, me he ido definitivamente. Vaya macarra el de enfrente, con sus gafas de sol y los cascos, se ha blindado la jeta, lo que no ha hecho, es atarse el meñique de la mano derecha, que le tiembla cuando pilla buenas cartas. Estar en la mesa final con otros diez tiburones es lo que tiene, que pasas horas eliminando a peña. Por un momento pensaba que me daban puerta, me he arriesgado, pero me ha salido bien, hay que dejar un pequeño porcentaje a la suerte, no todo va a ser matemáticas, eso se lo dejo al calculín de mi derecha, que sólo juega cuando tiene claro muy claro que la estadística está a su favor. Ahí viene la otra carta. Cómo está la croupier. ¿Tendrá novio? Igual le tiro la caña si la noche se da bien. Tan seria, tan formal, vaya morbo que tiene. Que te pierdes Juan, que te pierdes, al juego, mira las putas cartas. Vaya, American Airlines, AA, una bomba en mi mano y hablo el último, todos se tienen que retratar antes que yo, lo tengo a huevo, se me ha puesto de cara. Tranquilidad, nada de tics, nada de fruncir las cejas, ni los pies contentos, quieto parao, una estatua, una puta estatua de sal. Como que no va contigo. El veterano pasa, bien. El mazas también, vaya a ver si ahora no voy a pillar a ninguno. Espera, la rubia se lanza, dobla las ciegas. Valiente la tía y no lo hace mal, perfecto, tiene un buen montón de fichas, todas para mí. El gordito con los granos en la cara le sigue, se pone bien la cosa, el de las gafas se tira. Joer, mira que si levanto a tres del tirón, se me ponen la cosas de maravilla y el ganador se lleva una pasta, ya con llegar aquí es un pico, pero cada uno que me quite, son veinte mil más del ala que me caen. El guiri se tira también, se queda la señora del pelo cardado, ha estado cacareando todo el rato y ahora se ha callado como por arte de magia, está barajando sus posibilidades, la tengo calada. El chaval del chándal dobla lo de la rubia, nos está metiendo miedo. Calculín no se lo piensa y sale por patas. Se le ha gripado la calculadora, bueno me toca. Voy a hacer como que dudo, miro a un lado, a otro, soplo. Pausa dramática y entre dientes, bueno, lo veo. Jajaja, ya lo oigo, la alfombra roja y una voz en off: ...and the oscar goes to: el puto amo. Igualan todos la jugada, el bote se va engordando. Venga esa croupier macizorra, esas cartas al tapete. Un dos de corazones, un siete de picas y otro as. ¡Toma! Chisssss, quieto, pies quietos, disimula compañero, disimula, un estatua, concentración, céntrate, no pienses en el premio, no pienses en la pasta, no pienses, punto. Si me meto en los seis primeros me aseguro patrocinadores, una pasta para poder pasar el año, independizarme y devolver a mis viejos el dinero que me han prestado. Dejar la carrera de matemáticas ha sido chingo de explicar, no lo han entendido mis padres y menos con las notazas que llevaba, pero aún así me han apoyado, han confiado en mí y lo más importante, han pagado los cinco mil euros que valía la inscripción. Eres bueno con las mates, estudia mates te irá bien, coñazo de mates, esto sí, ¡esto sí! La rubia se tira a la piscina, dobla, mal jugado, muy mal, el gordito se tira, a pesar de lo evidente. Es un sopazas, para que te metes antes, que mala es la curiosidad, qué mala. Pero oye el que no es curioso no aprende, pero claro, aquí te cuesta un dineral. No pienses, joder, no pienses, concéntrate. Habla la cacatúa, la iguala, el del chándal va con todo, está desaforado, se toca la oreja, como las otras veces que lo he visto cuando va de farol. Me lo han puesto a huevo. ALL IN!

©Jesús J. Jambrina 
 

jueves, 3 de agosto de 2017

Mis lecturas de finales de julio 2017.


Mi primera entrada de agosto,  para hablar de mis lecturas de este último tramo del mes de julio. Ya casi a un pasito de mis vacaciones estivales; donde siempre es un objetivo la lectura.
 
 
El primer libro fue "Siempre nos quedará la Antártida", de Mario Ornat. La contraportada del libro, publicado por la editorial Anorak Ediciones, reza así: “en las habitaciones enmoquetadas de Siempre nos quedará la Antártida se bebe té pero también Guinness, suenan Wilco, Shane MacGowan y Damien Jurado e incluso vuelven a la vida los puños de Muangsurin y Perico. Este libro recoge una selección de los textos más personales que el periodista Mario Ornat destiló, cada noche, en su blog Somniloquios. Hay guiños al cine en blanco y negro, a Marilyn, al rugby, a Cortázar, a los sueños vividos y a los que vendrán, a las lecciones que solo te enseña el tiempo”.
Este libro lo adquirí en la Feria del libro de Teruel, tuve el placer de conocer a su autor, conocido periodista deportivo de la capital del Ebro y entusiasta hasta el fanatismo del rugby. El perfil me parecía interesante, así que me hice con su obra. Efectivamente es una recopilación de entradas de blog, bien escritas, intimistas, personales y con alguna que otra anécdota curiosa, como la de Miguel Pardeza. Tienes  la sensación en algún momento, de asomarte por una ventanita a la intimidad y el patio trasero de su autor, a sus miedos, pensamientos, cuitas, retos y preocupaciones, claro, lo que viene siento el temario de un blog personal, lo que me ha producido cierta incomodidad, me sentía un poco intruso. Entretenido, sin más.
 
 
 
El siguiente libro ha sido "Principiantes" de Raymond Carver, uno de los grandes cuentistas del siglo XX. Alguno de sus "hagiógrafos" lo compara con Chéjov.  Y lamentan profundamente su temprana muerte (a los cincuenta años), pues era una gran promesa de la letras estadounidenses. Desde luego bebe del mismo estilo del cuentista ruso.
Este libro de relatos, tiene su propia historia, pues "Principiantes", es la recopilación de trece relatos de Carver, que ya se publicaron en su día titulados: "De que hablamos cuando hablamos de amor" (la originalidad de Murakami en entredicho, ¡ay señor!), donde su editor, Gordon Lish, reescribió, o hizo reescribir a Carver los finales y recortó los relatos, con la máxima "menos es más" Esa publicación fue un auténtico éxito y Caver fue considerado el paradigma del "minimalismo" y "el realismo sucio". Alguno que ha leído ambos dice que se queda con el de Lish de largo.
Como yo no he leído la versión "minimalista", he disfrutado de "Principiantes", me ha encantado, he disfrutado del estilo narrativo de estos cuentos y he aprendido como escritor en ciernes. Ahora me queda más claro como trasladar el universo chejoviano a la actualidad. La segunda derivada, sería leerme el de Lish y hacerme mi propia composición de lugar.
Como curiosidad y debido a la pequeña inmersión para conocer a este "oregonés", descubrí un relato suyo sobre la muerte de Chejov, "tres rosas amarillas", que es realmente delicioso, lo podéis leer aquí.
 
 
 
Para finalizar, "Los soñadores", de Roberto Malo, amigo y de la casa. Un libro pequeñito con relatos de sueños y gente que sueña, la débil línea entre lo onírico y lo real. Algunos se los había oído contar directamente a él, con todo el saber hacer y el vibrante estilo de "cuenta cuentos", que le caracteriza. Lectura liviana e ideal para una tarde playera.