sábado, 15 de octubre de 2016

Hacer un "Rajoy".

 
 
Ante una situación o un pregunta incómoda y comprometedora, mi interlocutor ayer me dijo, literalmente: ante esa situación, yo prefiero hacer un "Rajoy".
Hace unos meses hablaba de la figura de don Tancredo, que era aplicable completamente a nuestro actual presidente del gobernó en "disfunciones".
En su actitud, en su NO gobierno, va a incorporar una nueva acepción al lenguaje popular: "hacer un Rajoy". Es decir, pasar de largo, hacer como que no lo oye, que no va con él, no involucrarse, pasar del tema, hacerse el sueco, el "longis"...
Este señor lleva sin gobernarnos mucho tiempo, sólo sabe pasar desapercibido, esquivar los casos de corrupción, mirar para otro lado, que corra el tiempo.
Encima tiene suerte, Pedro Sánchez se lo ha puesto de cara. A ver si ahora se acuerda de sus argumentos de patriotismo, altura de miras y demás, por el bien del país y se decide a crear un gobierno de una vez.
Es un cadáver político, que hiede, que huele, que apesta. De un inmovilismo recalcitrante y aún así se le sigue votando porque es lo menos malo. Imaginaros las alternativas.
Pero no mueven ficha, no se renuevan, y en la misma política y actitud, renovarán sus cargos, responsabilidades y prebendas, que al final es lo único que les importa.
Hacía tiempo que no escribía sobre política, porque la situación, es tan, tan, taaaaannnn lamentable, que no merece la pena perder un minuto hablando de esta cuadrilla de mediocres. Pero ese "voy a hacer un Rajoy", me llegó al alma. Cómo puede ser que nos desgobiernen con tanta desfachatez.
Nos mienten, nos manipulan, se aprovechan de nosotros y ahí siguen, en su sitio. van a tener razón que al final lo importante en política, es pasar desapercibido.
 
 

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