miércoles, 10 de agosto de 2016

A las puertas de las vacaciones.

 
Recién llegado del siglo XIII, cada vez el viaje en el tiempo cuesta más.
De tomar al asalto un castillo enclavado en una roca, a pasar casi ocho horas sentado en una oficina, con el teléfono echando fuego y problemas, problemas, problemas. Por mucho que quiera decir "desfaciendo entuertos", no dejan de ser putos marrones de m...
Cuento los días y los tacho de un calendario, no en mi celda, si no en mi escritorio.
Voy tachando hasta llegar a los días de "libertad condicional", donde la condena del "ganarás el pan con el sudor de tu frente", se mitiga, con este tercer grado, en que se nos permite escapar de la oficina y de nuestras obligaciones laborales durante al menos quince días. Quince días en agosto, vídeo que habla un poco de esto. De la esclavitud moderna, y además, afortunados y dando gracias de que sea así.
 
 
 
 
Ayer le puse color a un par de dibujos de mi castillo favorito.
Proyecto e intenciones, ¿nos encontraremos con muros y problemas, o con colaboraciones y ayudas? Se verá.
A mitad de la semana laboral, con las tareas del día ya lanzadas, hoy recibiré una sorpresa, al menos eso me han dicho. Cualquier cosa puede suceder, llevaré ropa de nieve y bañador, por si acaso.
Contando los días, dos y medio...
 

sábado, 6 de agosto de 2016

Dándole al lapicero

Algunos de mis últimos dibujos a lapicero.






Todos éstos y alguna cosilla más, la voy poniendo en la página de Facebook: Miradas&Palabras

viernes, 5 de agosto de 2016

Es tiempo de verano.

 
A las puertas de mis vacaciones. Las espero con ansia. Entre tanto me voy a ir este fin de semana al siglo XIII, de nuevo al castillo rojo, donde combatiremos el calor del verano con sus frescas noches serranas. Es el X aniversario de este evento, iremos con ganas de pasarlo bien, no puede ser de otra manera.
El otro día leí esta frase, enrevesada y con mucho sentido, a la que todavía le estoy dando vueltas y que me exige que me pare a reflexionar, sobre eso, seriamente, que evalúe lo que realmente me hace feliz, la causa primigenia, y no lo que hay de tras o similares.
Dice: "Lo más importante en la vida, es que lo más importante sea lo más importante".
Cuantas veces nos centramos en cosas, y las hacemos el centro de nuestra existencia, que realmente no son lo más importante, ni se aproximan. Desde luego es una frase que me hace pensar y mucho. Lo principal el averiguar realmente lo que es lo más importante para mí. Hay algunas cosas que no ofrecen lugar a dudas, pero otras, igual están ahí de manera accidental.
Nunca he colgado en mis blogs el cartel de vacaciones, simplemente, se ralentiza la actividad.
¿Qué sería de una vida que fueran un veraneo constante? ¿Vaya pregunta eh? Es de esas que casi mejo no contestar, casi mejor quedarse con la duda. las respuestas en uno u otro sentido, no nos sentarían bien.
A la vuelta de vacaciones, a las puerta de nuevo de la carrera de bomberos. Llevo unos días corriendo menos, cambiándolo por la elíptica, por aquello de no machacar las rodillas.
Este verano conoceré un sitio nuevo, rodeado de mar, un lugar desconocido completamente para mí, de rancio abolengo, estoy desenado ir por allí. También voy a ver teatro en el teatro romano de Mérida, todo un clásico, valga la redundancia. Luego, en ese destino idílico estaré rodeado de mar, así que espero aprovechar y hacer padel suv, kayak y todo lo que mi espíritu aventurero me pida.
En definitiva que se perfila un verano más que interesante, as usual, y que la actividad por aquí se verá interrumpida o al menos reducida.
De cara a la vuelta al cole, cuando arranque el mes de septiembre y el verano no arroje a la orilla del otoño, habrá que hacer análisis de enmienda y revisar esas cosas que parecen importantes y que no lo son y lo contrario, para pergeñar un nuevo curso con nuevos retos y nuevas focalizaciones, y veremos si se tercian los talleres de escritura, los de pintura, montar en moto, a caballo, todo a la vez o nada de lo dicho.