martes, 31 de mayo de 2016

Echar el ancla.



Echar el ancla,
atarte a un sitio.
Plegar las velas,
dejar de mirar al horizonte,
abandonar la lectura de la estrellas,
buscando la osa mayor.
Abandonar tu sextante,
arriar las jarcias.
Acabar ese periplo a ninguna parte,
abandonar el viaje,
y en cierto modo comenzarlo.
Abandonar los terrenos ignotos,
la exploración,
dejar de ser pionero,
volver a zona amiga.
Llegar al puerto de los abrazos cálidos,
las buenas noches y buenos días con un beso.
Echar el ancla,
parar,
encontrar tu sitio.
Quizás haga falta más valor,
que para salir a lo desconocido.
Cerrar tu lata de recuerdos,
el cajón de los sueños,
el libro de los viajes pendientes.
O porqué no, dejarlos a la vista,
en la estantería, al alcance de la mano,
en el salón de la que será vuestra casa.

©Jesús J. Jambrina


Mi cita preferida de Peter Pan:

"- Hay muchas formas distintas de ser valiente. Se es valiente cuando se piensa en los otros y no en uno mismo, aunque papá jamás ha blandido una espada ni ha disparado una pistola, gracias a Dios, pero ha hecho muchos sacrificios por su familia y ha dejado a un lado muchos sueños.
 
- ¿Dónde los ha dejado?
 
- Los ha dejado en un cajón. Y a veces, por la noche, los sacamos y los admiramos. Pero cada vez resulta más difícil cerrar el cajón. Él lo hace. Y por eso es tan valiente.

Peter Pan. La gran aventura."

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