miércoles, 27 de enero de 2016

SEMANA SLOWLY





Corremos mucho en esta vida nuestra. Vamos todo el día corriendo a todas partes, hacemos muchas cosas, a base de encajarlas con calzador en nuestras agendas, no tenemos ni un segundo de respiro. La actividad es frenética, constante, no puede quedar un minuto ocioso, ni desocupado, aprovechamos el tiempo al máximo.
Y...la verdad, algunos días te saturas, te hartas de tanto correr, y deseas quedarte al lado del camino, descansando, disfrutando del tiempo ocioso, sin hacer nada. Bajar el pistón, aflojar la marcha, en definitiva no hacer nada, ni deporte, ni actividades, ni producción de ningún tipo, si me apuras ni pensar.
Esta semana me la tomo de brazos caídos en lo referente a mi tiempo no laboral. A aplicar la filosofía "slowly". Ni Works-outs, ni kilómetros, zancadas, largos, flexiones, ni dibujos, escritos, clases de pintura, ni exprimir el tiempo a tope, con días que parezcan de 28 horas. Llegar a casa, sentarte en el sofá, escuchar algo de música, preparar una cena suculenta, abrir una botella de buen vino, degustarlo despacio. Irte a la cama temprano, hacerte el remolón a la hora de levantarte. No ir al gimnasio, ni salir a correr, que con el frío no apetece, no trasnochar, suspender la clase de pintura porque no te viene bien y vas justo de tiempo. Y disfrutar de una semana pausada, "slow"... ains que tranquilidad...
Eso sí, un paso atrás sólo para coger impulso.

viernes, 22 de enero de 2016

Mis últimos libros.


No ha sido un año muy lector. Tengo atascados algunos libros "tocho", que voy alternando con otras lecturas más ligeras, pero que no abandono. Aún así en estos últimos meses, desde el verano a final de año, he podido leer éstos:

 
"Blitz" (David Trueba). Libro ligero, pequeñito, con la historia de un joven arquitecto. Historia de desamor, de encuentros inesperados y con un final sorprendente y con muchos puntos suspensivos, al menos para mi. Muy fácil de leer, entretenida.
 
 
 
"Los cuerpos extraños" de Lorenzo Silva. Ultima entrega del ya brigada Bevilaqua. En esta ocasión un asunto de corrupción política y económica que acaba como no podía ser de otra manera, estando este afilado investigador de por medio; en un asesinato. Como toda la serie, genial.
 
 
"Música para feos", también de Lorenzo Silva. Novela con una historia interesante, muy fácil de leer, pero demasiado predecible, sobre todo el final, hasta algo inconsistente. Para pasar el rato, poco más.
 
"La música del azar", de Paul Auster. Sorprendente novela, con giros narrativos de 180 grados. Impredecible, con un regusto caustico, no la puedes soltar, tremenda.
 
"El palacio de la luna", P. Auster. Gran novela, bien tejida desde el principio, interconexiones de personajes de los que vas tirando del hilo para llegar a conclusiones sorprendentes en algún caso y previsibles en otros. Muy bien contada, muy bien creado ese ambiente en ocasiones opresivo y desesperanzado. Muy buena. 
 
"La cena", Herman Koch. ¿Dónde queda el límite de lo moralmente correcto y lo que no?¿Qué es proteger y qué es ocultar?¿Donde está la frontera entre lo malo y lo bueno? Una historia muy profunda, con un desarrollo extraordinario. Dura, descarnada, en ocasiones triste, pero una gran historia. 
 
 
"La habitación de invitados", Helen Garner. La soledad, la vejez, la culpa, la enfermedad. Ingredientes que no hacen presagiar la ternura y humanidad que destila este libro. La parte de la vida que no vemos, o no nos gusta ver, con toda con una  total delicadeza.
 


"La chica de los planetas", Holdem Centeno. Novela ligera, música, desamor, amor, juventud, Madrid. En ocasiones me parece el protagonista/autor un auténtico calzonazos, pero es bonito lo que lees. Te retrotrae a un Madrid juvenil, a los primeros amores y desengaños. Podéis conocer más del autor y de la secuela de esta novela en: ESTE ENLACE.

 
Y estoy terminando "El olvido que seremos", de Héctor Abad Faciolince. Novela autobiográfica, en una Colombia convulsa por las ideas radicales de uno y otro lado. Un niño embelesado por un padre jacobino, de mente liberal, que contrasta con la otra realidad que vive con su familia. Muy interesante, muy bien escrito. Deseando seguir leyéndolo, este fin de semana lo termino sin falta.


lunes, 18 de enero de 2016

Blue Monday

 
Los lunes son complicados. Jodidos diría alguno. Difíciles, desapacibles, desagradable, chungos, etc. Si además es un lunes de invierno, hace mal tiempo y no hay días de fiesta a la vista peor que peor. Todo eso y más debe de acumular este lunes, el de hoy, para que algún lumbreras le haya denominado "El blue monday", el lunes más triste del año. Como reza el dicho popular, el que tiene tiempo, con el culo mata moscas.
Eso del "Blue Monday", no es mas que un invento moderno, una cuantificación de lunes de m... para sacar la conclusión que este es el peor de todo. La ciencia, la estadística al servicio de las cosas que al fin y al cabo no nos deben de importar demasiado,
Que los lunes son duros, no hace falta que nadie nos lo diga. A los que trabajamos, claro y a los que madrugamos y los que tenemos objetivos todos los meses y respondemos por nuestros aciertos o nuestros errores, y esas cosas prosaicas y vulgares, eso de ganarás el pan con el sudor de tu frente. Hay otros que viven la vida padre, sin dar ni palo al agua, que se levantan de la cama sobre el medio día, esos no entienden ni tan siquiera el concepto: "lunes".
Pero mira por donde, este lunes para mí tiene su aquel. No tiene ningún viso de "Blue", y es que es cierto aquello de que el que tiene un porqué, siempre encuentra los como. Ya comenté que los Reyes Magos me trajeron por un lado un juego de óleos y por otro lado una guitarra. Pues bien, este lunes aciago, calificado por todos como el peorcísimo de todos, para mi es el primer día en que voy a recibir una clase de guitarra y el miércoles, a practicar con mis nuevos óleos, para hacer cositas, como la que ilustra esta entrada. Así que para mi está muy lejos de ser el peor lunes, ni el peor día, ni nada parecido.
Al final los "Blue Monday", o cualquier otro día malo, son o no son dependiendo de cómo se los organice uno. Y si vienen mal dadas, cuando toque, pues a encajar, que no hay mal que mil años dure, ni cuerpo que lo soporte, y a disfrutar que la vida son dos días y la mitad llueve, como hoy.
 

miércoles, 6 de enero de 2016

La primera del 2016.

 
Ya está aquí el año nuevo. Hoy día de Reyes Magos. Día de ilusión, de agasajar a los pequeños de la casa y recordar y traer de vuelta, al niño que fuimos, y que no tenemos que perder nunca.
El 2016, ya está aquí. Ya he hecho mi lista de buenos propósitos, de mis retos y metas a alcanzar este año.
Los reyes me han traído una guitarra. Una asignatura que tenía pendiente desde hace ya tiempo. Uno de mis objetivos de este año, es evidentemente arrancarle sonido y aprender a tocarla.
Este pasado año uno de  mis objetivo era tomar clases de dibujo y lo he cumplido, además con una cierta producción, que me gustaría que se concretara en este próximo 2016, en algún tipo de exposición o presentación y desde luego no dejar de dibujar y menos del natural.
Escribir poesía, hacer también hacer producción para poder llegar a completar un libro de poesía. Seguir escribiendo. Uno de mis objetivos del 2015 era hacer más entradas en el blog que el año pasado, las he superado por unas ajustadas dos entradas, pero cumplido es. Para este año más todavía, ya estoy en ello.
Por supuesto deporte, correr, participar en diferentes carreras, hacerlo con mis hijos me hace especial ilusión. Para empezar ya lo he hecho en la San Silvestre la pasada noche del 31. Nadar, gimnasio, guardar la forma y mejorarla, cuidar la salud, que tan importante es.
Seguir disfrutando y atendiendo a mis amigos. Jugar a padel, a tenis, a baloncesto, a poker, no dejar de jugar, por diversión, sin más.
Cocinar, salir, viajar. En el horizonte Ámsterdam, Múnich y Bruselas, a parte de otros destinos más cercanos. Y para más adelante más destinos, más lejanos, más de todo.
Sigo sin montar todo lo que quiero en dos ruedas, en moto y bici de montaña, a ver si este año puedo más. Seguir mejorando con el padle surf. Seguir tirando con arco y porqué no, probar algo nuevo, participar en un carrera nueva, como hice el pasado año con la Eternal Running y retomando el Muay Thai, al menos por varios entrenamientos.
Año de cambios y retos en el trabajo, esperemos que haya cosas buenas por venir y satisfacciones esperándonos.
Y así, con todos estos propósitos, retos y pensamientos, la vida de nuevo nos irá llevando a lo largo de este año 2016, que espero poder seguir compartiendo con mis seres queridos y en especial con esa persona que ha sido una constante en mi vida en estos, ya más, de 18 meses.
 

martes, 5 de enero de 2016

Acuarelas.

Traigo por aquí algunos de los dibujos, que posteriormente he coloreado con acuarelas, aprovechando estos días de vacaciones de navidades.