martes, 28 de abril de 2015

ABRIL


Si hay un mes por excelencia, éste es abril. No hay mes más poético, más alegórico, más primaveral.
Abril es lo más en meses. El Top de la lista.
Se nombra en canciones, en poesías, es el mes que nadie quiere perderse. Suena bien, es musical, evocador.
El invierno le teme y la primavera le aplaude. El mes del resurgimiento de la vida, de la naturaleza, del tiempo templado, del adiós al frío. De nuevo el triunfo de la vida, la antesala al verano y a los días largos.
Curiosamente siendo un mes extraordinario a todas luces, no siempre ha sido mi mejor mes. Algún año, me ha pasado, que no es que me robaran el mes de abril, es que éste parecía taciturno y gris, todo lo contrario de lo que debería ser, al menos a priori.
Sin embargo este abril ha batido todos los records, para bien.
Ha sido extraordinario en todos los sentidos.
He viajado, celebrado mi cumpleaños con mis seres queridos. Disfrutado de la compañía de mi familia. He vivido muchas sensaciones y muchas experiencias. He estado en poco tiempo en dos de las ciudades más maravillosas que existen y una de ellas la he compartido con mis hijos.
He disfrutado de tiempo libre, de actividades que me llenan. He aprendido cosas nuevas, he dibujado, escrito, leído, asistido a presentaciones de libros, visto cine, me he emocionado, he descubierto nuevos restaurantes. Disfrutado de vinos deliciosos, rescatado los nuevos y descubierto nuevos.
He renovado amistades y soltado lastre, me he sentido ligero, en forma, con confianza.
He trabajado, estudiado, hecho deporte, socializado, en definitiva, un mes intenso, con enjundia, disfrutado hasta el máximo.
Sólo queda que el resto de meses no se le queden muy atrás y que el próximo mes de abril sea como éste, o si pudiera ser, mejor.
Y París en primavera es totalmente CAF (Cool As Fuck), así tal cual.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario