lunes, 26 de enero de 2015

Urbrands.


Risto me cae bien. Me parece un tío cabal, divertido, sin complejos, aunque seguro que la procesión va por dentro. Pero desde luego, de cara a la galería, la cara que muestra en firme, sin grietas, con un punto de genialidad y locura, pero a la vez tierno y cercano.
No es el primer libro suyo que leo y compro (más mérito aún).
Le sigo en sus comentarios en su blog, Facebook y en twitter y me parece alguien que tiene cosas que decir, anécdotas que contar y criterio para dar sus opiniones.
Como indica en su libro, ha sabido construirse una buena imagen de marca, se ha ido reinventando y lleva en el candelero ya un tiempo, sin haber perdido frescura y rebeldía. Supongo que esto, aderezado con una buena formación y educación, le dan la solidez que demuestra. Yo me confieso seguidor y me parece siempre interesante lo que cuenta, sea en el terreno profesional o en lado más humano y de relaciones personales.
¡Ay amigo! Esos escritos sobre desengaños amorosos y esas vueltas y vueltas sobre  lo mismo, más de una vez me he sentido plenamente identificado y has hecho alguna entrada de mi blog.


Me ha gustado mucho el libro. Esta estructurado con el nombre de diferentes ciudades y cada una de ellas evoca el recuerdo de una mujer. Antes de entrar en material profesional, hay unas líneas hablando de esa mujer y de su relación con ella. Me ha sorprendido que alguna ya la había leído en su blog, me ha dado la sensación de estar en terreno conocido.
El libro muy interesante. Lectura ágil, sencilla pero que a la vez nos hace pensar y reflexionar. Risto, grande, como viene siendo habitual.
 

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