miércoles, 3 de diciembre de 2014

Black Friday

De nuevo una costumbre anglosajona que adoptamos incondicionalmente. El llamado Black Friday, en el que se ha visto, salvo alguna honrosa excepción, como por ejemplo así a bote pronto Mango y Apple, y alguno más (poquitos); que se podría llamar perfectamente el timo del tocomocho.
Muchos comercios, como por ejemplo  Toy'r'us, Hipercor, Mediamark, que parece que ellos sí nos toman por tontos y alguno más, ponen sus carteles de "Black Friday", se anuncian descuentos y ventajas y luego no se hallan por ninguna parte, o son meros fuegos de artificio, señuelos para atrapar a sus presas.
Esos descuentos, ni están ni se les espera. Si además añadimos, por ejemplo, vivencia en primera persona, que en Toy'r'us de Puerto Venecia, al que has llegado aupándote en los esqueletos yertos de los automóviles de tus enemigos. Que esa es otra, ¿quien diseña los accesos a los centros comerciales?,    ¿alguien que no quiere que vayamos? Me cobran de una sencilla bolsa de plástico del fino,  8 cts. para guardar un juguete que por supuesto no tenía descuento. Nos encontramos que ni Black Friday ni Cristo que lo fundó, el tocomocho, como decíamos.
Pero todos como locos a las grandes superficies, a adelantar las compras navideñas...
¡Bien!...sartén!
 Al final, como siempre acabaremos todos apurando hasta el último día previo a reyes, para acabar tirándonos de los pelos, cuando veamos el mismo jersey que hemos regalado al 30 % de descuento, apenas unos días después de que hayan llegado esos señores tan magos.
Es lo que tiene la sociedad de consumo que estresa mucho, vamos detrás de la última versión de la Play-Station  como si no hubiera mañana y como si nuestra felicidad y sentido en la tierra, fuera jugar con lo último de lo último. Y por supuesto pagar mucho más, por esa novedad, por esa necesidad innecesaria, paradojas de nuestra realidad actual.
Que despropósito, que sinsentido, que consumismo...
Diciembre entra pisando fuerte, nos pone en alerta de que el año se nos va. Que toca hacer balance. ¡Cómo cambian las cosas en un año!
Centrarse en lo importante, pero antes saber que es lo qué, ¿qué es eso llamado importante?
Igual nos dan alguna pista, porque ya sabemos, y más en estas fechas, que el amor lo es todo...

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