viernes, 5 de abril de 2013

Primavera, ¿pero vienes, o qué?

La primavera se resiste a llegar, al igual que mis zancadas en este año, bien por falta de tiempo, bien por pereza, bien porque otras cosas son prioritarias.
La primavera, está perezosa, no acaba de arrancar. Hoy hace frío, el que llueva es de agradecer, aunque el Ebro y otro ríos por la península están a punto de desbordarse si no lo han hecho ya en algunos tramos.


Pasó la Semana Santa, con sus tradiciones, sus recordatorios y sus procesiones, hasta sus torrijas de viernes santo, de las que dieron buena cuenta unos que yo me se.
El día es duro, como de pedernal. Problemas con  los clientes, con los cobros, con la falta de volumen de negocio, con el deterioro de los diferentes sectores económicos, cada día un nuevo calvario, nosotros también estamos rodeados de ladrones. A la izquierda y a la derecha.
Curiosamente las varas de medir, no tienen medida. Sin pensar que ninguna actuación esté bien, sí que me llama la atención que se equipara el caso de unos trajes, con una estafa que ya va por 160 millones de euros. Sí millones he dicho, 160 ni más ni menos. Dinero que además iba para los desfavorecidos, para los parados de ese reino ladrones en que han convertido Andalucía. Y nadie por lo visto tiene culpa, ni tan siquiera el que tenía unos cuantos cientos de billetes de 500 € en el colchón.
Y luego sacan, ellos, los otros... los que forman parte del ladrocinio nacional una ley contra el blanqueo. De verdad que la vida puede ser paradojica, cínica, esperpéntica.
Se está gestando una ley de transparencia...permítanme que me ría: jaja...
Con la moral de nuestros políticos a la altura del estiércol y una Casa Real, con el mismo a la altura del cuello, aquí seguimos los españolitos de infantería, a pie y sin dinero, ahogados  a impuestos, directos e indirectos, estafados por los bancos, que siempre sacan tajada de todo, y esperando una mejora de la situación.
Y agradecidos de levantarnos temprano todos los días para ir a trabajar. Agradecidos de no tener el tiempo que queremos para nuestras aficiones, ni para nuestra familia o amigos. Buscando osasis en la aridez del día a día.
Bueno primavera, llego a enterder que como está el patio te resistas a venir, que alargues tu entrada sorpresiva, para cuando ya nadie te espere, ni tan siquiera el Corte Inglés, pero es que hoy hace frío, mucho frío, y no es plan, los pajaritos, los conejitos, las florecillas, los currantes, los votantes, todos necesitamos un respiro, y sin alternativas para nuestros votos, como no seas tú la que traiga los brotes verdes, no se por donde puenden venir.
Así que anda, no seas pisaverdines y abrazanos con tus tibios brazos, regálanos un manto verde para decorar nuestros campos y danos flores, muchas, que llevemos prendidas para recordar a los que nos quieren y llévate al invierno, que se vaya con viento fresco.