lunes, 22 de octubre de 2012

...a través de la niebla:"



Poema de Mario Benedetti
"Hombre que mira a través de la niebla"

Me cuesta como nunca
los árboles y las ventanas
y también el futuro y el dolor
el campanario está invisible y mudo
 pero si se expresara
 sus tañidos
 serían de un fantasma melancólico

la esquina pierde su ángulo filoso
 nadie diría que la crueldad existe

la sangre mártir es apenas
 una pálida mancha de rencor

cómo cambian las cosas
en la niebla

los voraces no son
más que pobres seguros de sí mismos
 los sádicos son colmos de ironía
 los soberbios son proas
de algún coraje ajeno
los humildes en cambio no se ven

pero yo sé quién es quién
 detrás de ese telón de incertidumbre
sé dónde está el abismo
sé dónde no está dios
sé dónde está la muerte
sé dónde no estás tú

 la niebla no es olvido
sino postergación anticipada

 ojalá que la espera
no desgaste mis sueños
ojalá que la niebla
no llegue a mis pulmones
 y que vos muchachita
emerjas de ella
como un lindo recuerdo
 que se convierte en rostro

y yo sepa por fin
que dejas para siempre
la espesura de ese aire maldito
cuando tus ojos encuentren y celebren
 mi bienvenida que no tiene pausas.

sábado, 6 de octubre de 2012

Porciones.



Titulo la entrada como "Porciones", porque la felicidad no es un todo, son pequeñas porciones que se nos van administrando a lo largo de nuestra vida, y en cada cosa, tenemos que sacar aquello que en cada momento nos da algo.
He leído hoy un poema del que me he quedado con este fragmento:

"... Del panal un poquito de miel.
     Del mar, un poquito de sal.
     De la vida, un toque de optimismo.
     De la imaginación, sueños.
     Del dolor, raíces fuertes. ...".
 
 Anónimo.

viernes, 5 de octubre de 2012

Mis lecturas del verano 2012. (II).

Y sigo con mis lecturas veraniegas, ahora que las hojas se tiñen de ocre y la melancolía busca su hueco en nuestro sofá.
En estos días que la lluvia resbala por nuestro cristales, aún volvemos la vista atrás y recordamos cuando los rayos del sol acariciaban nuestra piel y esas lecturas que acompañaron nuestros días de arena y sal.
Este verano he hecho un gran descubrimiento: Albert Espinosa.
Sólo la biografía de este hombre merece una novela, es caso a parte. Macada su existencia desde bien temprano con la lucha contra el cancer, la enfermedad, lejos de destruirlo, consiguió imprimirle un carácter y un estado vital, que debe ser el espejo donde mirarnos en muchas ocasiones en que tengamos tentaciones de bajar los brazos.

Empecé este descubrimiento con el libro "El mundo amarillo".
Este libro inspiró la serie "pulseras rojas", serie que te hace un nudo en la garganta cada vez que la ves, pero que a la vez tiene una lectura vitalista y positiva del mundo, como la del propio Albert.
Este libro trata un poco de todo, de su experiencia vital, de su lucha contra el cancer, de las relaciones humanas y nos invita a descubrir a nuestros "amarillos". No os descubriré lo que son, el libro me costó leerlo apenas un par de horas y ahora mismo se lo he prestado a un amigo.
Es de estos libros que reporta amplios beneficio con su lectura, ésta es corta, sencilla y fácil, no podéis dejar de leer y buscar a vuestros "amarillos". Yo he encontrado algunos, e incluso nos hemos descubierto mutuamente, como una agradable coincidencia.


El siguiente libro que leí de él, fue: "Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo".
Un libro diferente, especial, con muchas reflexiones y citas para señalar. Hablar de sentimientos, de sensaciones, de relaciones. También se lee muy fácilmente, me costo algo más que el anterior, pero poco más.
“Nunca se sabe qué encontrará uno tras una puerta. Quizá en eso consiste la vida: en girar pomos”.
Un final un poco predecible, una historia extraña, un don, un posible extraterrestre, la aparición de una persona especial en la vida del protagonista, la lucha de deshacer la diferencia, la adicción a una droga que impide dormir, "...con lo bonito que sería despertarme todos los días a tu lado".
Enretenida y diferente.


Y el tercero de los libros de este buen señor, Albert, fue "Si tu me dices ven lo dejo todo...pero dime ven".
Este libro me lo dejó una amiga, y al igual que los anteriores, es muy fácil de leer.
Un libro plagado también de frases con calado y para pensar, frases en las que cada una de ellas en una historia por si misma.
Arranca con una ruptura de pareja, el protagonista especialista en buscar a niños desaparecidos, retorna a sus orígenes, habla de su niñez y de sus relaciones, todo ello con la angústia del amor perdido.
"Si te piedes  de niño, no te perderás de mayor...".
Describe algunas situaciones y personajes que le dejaron un impronta indeleble, que le imprimieron carácter.
Un libro muy bonito y que hace pensar... lo único que no me gusta el final, como dice alguno por ahí, demasiado edulcorado.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Cosas que me hacen sentir bien/feliz/cómodo XIX.


No he de descuidar esta parte, qué cosas me hacen sentir bien, es importante.
Ala p'a arriba.

* Un paseo por el campo, llámale treking, buscar setas, etc.
* Tirar con arco.
* Reirme con los amigos.
* La satisfacción de las cosas bien hechas, porque  sí, sin más.

lunes, 1 de octubre de 2012

Mis lecturas del verano 2012. (I).

Este verano ha sido extraño, mientras alguno se lo pasaba estupendamente, sin obligaciones, sin responsabilidades, sólo con el objetivo de redescubrirse, reinventarse y disfrutar de la vida, otros, hemos tenido, como siempre un poco de todo, trabajo, niños, responsabilidades y cómo no, también algo de tiempo libre y momentos de diversión, al final giramos con el mundo, no el mundo gira alrededor de nosotros, esa es una verdad a la que a veces se llega tarde.
Un verano que también me ha permitido dedicar algo más de tiempo a las dos actividades que más me gustan, hacer deporte y leer.


He aprovechado para leer todo lo que he podido, debajo de la sombrilla en la playa, al borde de la piscina, en el sofá a la hora de la siesta, en las noches de insomnio; que alguna ha habido, y en todo momento, en detrimento por supuesto de la televisión, que para mi y en los últimos tiempos es un electrodoméstico casi inútil.
Traeré por aquí esas lecturas veraniegas, que han sido bastante y una breve reseña de las mismas y mis opiniones personales, individuales e intransferibles.

Empezaré con dos libros que llevaban un tiempo siendo mi asignatura pendiente, los dos de Santiago Posteguillo, que no eran otros que "Africanus. El hijo del consul" y "Las legiones malditas".
Dos tochazos de libros, de más de 900 páginas, pero que he leído con alegría, y fruición.
Muy interesantes, tanto desde el punto de vista divulgativo, como literario e histórico.
Novelas que han aunado el desarrollo de los acontecimientos históricos, con la cautivadora personalidad de Publio Cornelio Escipion, el continuador de la familia Escipion, al que vemos en el primero de los libros, como va forjando su caracter y su personalidad y habilidades guerreras, en el entorno de un Senado dividido, de una Aníbal amenazando a la misma ciudad de Roma y en el segundo obteniendo gracias a su carácter y a su preparación, una serie de vistorias y logros que le llevarán a derrotar al ejèrcito púnico en la batalla de Zama, a pesar de todas las dificultades y de tener importantes enemigos dentro de la propia Roma.
Dos libros llenos de inteligencia, de sentido de estado, de batallas heróicas, de confabulaciones, de acciones y reflexiones, de personalidades y de entrega.
Muchas hojas, pero todas vibrantes, te mete de lleno en esas montañas heladas que Aníbal cruzó con sus elefantes, o en esas llanuras africanas azotadas por el viento y la arena.
Magnífica lectura, épica y a la vez sesuda. Un disfrute total.
Me queda pendiente el tercer libro de esta trilogía, pero en breve caerá. Sin duda alguna la mejor lectura del verano.

Esta lectura era la de arena (si entendemos la paletada de arena, como la positiva, que de todo hay), ahora viene la de cal. La peor de esas lecturas.
Y ésta no es otra que "Helena Kín", de Virginia C. Aguilera.
En la Feria del Libro de este año, que finalizó a primeros de junio, compré una serie de libros en el puesto de la librería París, allí había una serie de escritores firmando y compartían mesa de firma dos escritoras: Virginia C. Aguilera e Irene Vallejo.
Por recomendación del señor librero me acerqué a ellas, y por no hacer distingos, adquirí ambos libros de las autoras, los cuales me dedicaron también ambas autoras.
Bien pues está claro que este libro, no es para mí.
Es un libro que pretende tener una cierto halo de misterio, una sensualidad latente, una historia de seducción enfermiza, en fin, a mi me pareció un auténtico rollo.
Ya digo, que quizás este libro no era para mi, no capté su esencia, me pareció insulso, retorcido, y que llegaba a ningún sitio.
De esos libros que cuando acabas de leer tienes la sensación de haber perdido el tiempo.
La peor lectura de este verano.

Como son muchas las lecturas, esta es la primera parte de mi recopilación. En breve más.