jueves, 26 de julio de 2012

El infinito.


El infinito



De un tiempo a esta parte

el infinito

se ha encogido

peligrosamente.



Quién iba a suponer

que segundo a segundo

cada migaja

de su pan sin límites

iba así a despeñarse

como canto rodado

en el abismo.


Mario Benedetti.

jueves, 19 de julio de 2012

Poema del olvido
















Poema del olvido.

Viendo pasar las nubes fue pasando la vida,
y tú, como una nube, pasaste por mi hastío.
Y se unieron entonces tu corazón y el mío,
como se van uniendo los bordes de una herida.

Los últimos ensueños y las primeras canas
entristecen de sombra todas las cosas bellas;
y hoy tu vida y mi vida son como estrellas,
pues pueden verse juntas, estando tan lejanas...

Yo bien sé que el olvido, como un agua maldita,
nos da una sed más honda que la sed que nos quita,
pero estoy tan seguro de poder olvidar...

Y miraré las nubes sin pensar que te quiero,
con el hábito sordo de un viejo marinero
que aún siente, en tierra firme, la ondulación del mar.

José Ángel Buesa

miércoles, 18 de julio de 2012

Pedaladas II-XII

- En pleno verano se puede sentir el aliento gélido, sentir el frío atenazar los músculos, y notar como se eriza la espalda cuando un escalofrío la recorre. Al igual que este pasado invierno sentía el calor que me envolvía. Las estaciones ya no son lo que eran, y no tengo muy claro que el cambio climático tenga algo que ver en todo ésto.
- Sudar me libera, me regula la temperatura, pero cuando me paro, me regresan los escalofríos. Por cuanto tiempo los seguiré sintiendo.
- El equilibrio, el yin y el yan, la armonía, el fen shui, todo un cuento, o te pasas o no llegas, o te falta pan o te falta queso, el chocolate nunca llega al otro extremo del bollycao.
- La elecciones se despliegan ante mis ojos, pero como se dice, no hay buen viento si no se sabe donde se va.
- La economía, la política, son sólo fuente de desdichas y frustraciones, impotencias y cabreos. ¿De verdad, de verdad que no son prescindibles?¿Ni al menos la mitad de ellos?
- Desapareces, no dejas estelas, ni huellas, sólo vacío, dudas, frío , y sosiego... 

jueves, 12 de julio de 2012

Las doce en el reloj.


Las doce en el reloj


Dije: Todo ya pleno.

Un álamo vibró.

Las hojas plateadas

sonaron con amor.

Los verdes eran grises,

el amor era sol.

Entonces, mediodía,

un pájaro sumió

su cantar en el viento

con tal adoración

que se sintió cantada

bajo el viento la flor

crecida entre las mieses,

mas altas. Era yo,

centro en aquel instante

de tanto alrededor,

quien lo veía todo

completo para un dios.

Dije: Todo, completo.

¡Las doce en el reloj!


Jorge Guillén

martes, 10 de julio de 2012

Y volver, volver, volverrrr...


Pues sí, después de la promesa que me hice a mí mismo, de que no dejaría que pasara otro año sin acudir a las Vaquillas, lo he cumplido.
He podido volver...
Volver a recorrer Teruel, inmerso en esa marea blanca y roja, desbordados de visitantes y con el sonido de la calle, de las orquestas y la algarabía de las peñas.
Volver a vestir la gorrinera.
Volver a emocionarme con la puesta del pañuelico a nuestro Torico querido.
Volver a marchar tras las charangas, riéndome y disfrutando de cada momento.
Volver a reencontrarme con amigos de siempre, algunos a los que hacía veinte años que no veía y descubrir amigos nuevos, con los que compartía fuegos artificiales y cerveza en estas fiestas.
Volver a levantarte con las piernas lastradas por el cansancio, pero con el espíritu flotando después de las risas y el compadreo.
Vover a merendar a la plaza, viendo comos las peñas la visten de color.
Volver a sentirme vaquillero y turolense de pro.
Volver a sentir que vivo algo mío, algo a lo que pertenezco.
Al fin y al cabo, diez años de ausencia, es mucho para cualquier cosa, pero para Vaquillas más.