miércoles, 28 de septiembre de 2011

En el dique seco.



-Ya lo he dicho alguna vez, hay días en que uno no tiene ni ánimo de lucro. Sólo le apetece pastorear cabras en alguna cañada real, con el cielo como techo y la bota de vino como contertulio y confidente.


-Los excesos se pagan, siempre, en lo bueno y en lo malo. Falta de calentamiento, sobreesfuerzo y así acaba uno, con el gemelo al punto de sal.


-Decía una famoso eslogan de hace tiempo, que el saber no ocupa lugar. Estoy totalmente en desacuerdo, después de haber hecho las mudanzas que he hecho y las que te rondaré morena, yo digo que sí ocupa y mucho. Esto hace que me plantee serieamente la posibilidad del e-book, algún libro seguiré comprando, pero me parece que el papel en breve, dejará paso a la pantalla de LCD.


-El dinero nos hace esclavos. Este sí que es opio para el pueblo.


-Felonías e ingratitudes pasan todos los días, pues de felones e ingratos está el mundo lleno.


-Decía aquel que los experimentos con gaseosa, pero el que rompió el primer huevo para hacer una tortilla, tampoco las tendría todas consigo.


-En el eterno dilema entre si el huevo o la gallina, definitivamente me alíneo con los gallinopensadores.


-No hay mal que cien años dure, ni economía y ánimo que lo resista.


-Los oasis facilitan la travesía del desierto.


-Hay búsquedas que carecen totalmente de sentido o que están completamente fuera del alcance del buscador. La resignación, pasa a ser la mejor opción, sino la única.



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