miércoles, 22 de septiembre de 2010

Albada.

Esta albada, cuando la cantó junto a Carbonell y Eduardo Paz, los que allí le escucharon dijeron que sonaba a despedida, pero despedida de verdad.
Jose Antonio Labordeta se despedía con sentimiento de sus paisanos.
No compartía, ni comparto, la ideología de la que hacía gala, pero sí su coherencia, su trabajo por esta región, su integridad, su cercanía, su obra.
A pesar de ideologías, un referente como pocos en esta tierra.
Le echaremos de menos.


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