sábado, 3 de julio de 2010

Citar fuentes.



A veces, una o ninguna, hacemos algo bien, somos tan geniales, que no se nos cree originales. Alguien piensa que eso no lo has podido escribir o hacer tú, que debe ser una copia de alguien, más...conocido, por decirlo de alguna manera.
Por eso es bueno citar las fuentes, para cuando no haya tales y se distinga la creación propia de la ajena.

Dichosos aquellos que no se arrogan méritos ajenos, en cualquier disciplina o estamento.

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