martes, 27 de abril de 2010

Desnortados

Noticia:

El paro aumenta, sobrepasando el 20% de la población activa.

Una cifra que debería de ser insostenible, que no se explica, teniendo en cuenta que no están todos los que son, ni son todos los que están.

En cualquier otra circunstancia la calle sería un clamor y más con la inminente subida de impuestos en forma de iva y demás, que va a hundir aún más en la miseria a las clases medias.

Hombre, en cierto modo la calle algo se ha movilizado, pero en apoyo a un juez mediático.

El mundo vuelto al revés.

La progresía en lugar de demandar empleo, salida de la crisis y otras cosas fundamentales, se manifiesta en apoyo de un juez presuntamente prevaricador y desde luego amante de estar en el candelero. Un discurso que parece sacado de las actas del propio Frente Popular.

En fin, definitivamente hemos perdido el norte.


sábado, 24 de abril de 2010

Alta traición

José Emilio Pacheco, recibió ayer el premio Cervantes a las letras hispanas.
Este poema "Alta Traición", es todo un himno en su Méjico natal.

Alta traición
No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.

viernes, 23 de abril de 2010

YIN-YAN


"Que la risa y la lágrima trabajan
como dos engranajes de un reloj".
Andrés Newman

martes, 20 de abril de 2010

Nube tóxica.


¡El hombre es grande!

Ha colonizado la tierra, ha domado al mar, ha conquistado el cielo.

Nada escapa de su control, todo lo domina, todo lo controla, tiene el control sobre todas las cosas.


¡JA!


Una nube, nubecita de nada, ha descalabrado todo el tráfico aéreo, miles de personas no pueden desplazarse de un país a otro.

Aeropuertos saturados de pasajeros desmontados.

Pérdidas millonarias, citas incumplidas, viajes anulados...

Un desastre.


Como debemos de tener siempre presente: No somos nada.

sábado, 17 de abril de 2010

Cuarentena.

Entré el lunes pasado en cuarentena.
¡Dios mío va para largo!
Una década al menos y lo peorciiiiiiiiiisimo es que la solución de continuidad se presenta aún peor.
¡Ay bendito!

viernes, 16 de abril de 2010

Descuidado abandono.

Me dicen que os tengo abandonados, queridos blogs míos.
Nada más lejos de mis intenciones blogueras.
Además no os considero abandonados, sino ligeramente decuidados.
El abandono implica olvido, ruptura y distancia.
El descuido me parece algo más ligero, un querer y no poder, un no dedicarle tiempo suficiente, pero sí tenerlos en mente, el tengo que..., me tengo que poner, un lo tengo pendiente, en cuanto pueda lo hago...
Descuidados estáis, otros quehaceres ocupan mi tiempo de manera que tener apenas unos minutos para reflexionar y escribir se me hace un mundo, pero no desesperéis, no os abandono y en cuanto pueda os daré el tiempo que os merecéis.
Pendiente queda lo del burrito, me tengo que poner...

jueves, 8 de abril de 2010

Buenos deseos.

Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar

Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro

Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero
frente a ti y digas: "Esto es mío".
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno
de tus defectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.

Victor Hugo

miércoles, 7 de abril de 2010

De elefantes.


"Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre".


De un proverbio africano.

martes, 6 de abril de 2010

viernes, 2 de abril de 2010

...Don Guido.

LLANTO DE LAS VIRTUDES Y COPLAS POR LA MUERTE DE DON GUIDO

Al fin, una pulmonía
mató a don Guido, y están
las campanas todo el día
doblando por él: ¡din-dan!


Murió don Guido, un señor
de mozo muy jaranero,
muy galán y algo torero;
de viejo, gran rezador.


Dicen que tuvo un serrallo
este señor de Sevilla;
que era diestro
en manejar el caballo
y un maestro
en refrescar manzanilla.


Cuando mermó su riqueza,
era su monomanía
pensar que pensar
debía en asentar la cabeza.

Y asentóla
de una manera española,
que fue casarse con una
doncella de gran fortuna;
y repintar sus blasones,
hablar de las tradiciones
de su casa,
escándalos y amoríos
poner tasa,
sordina a sus desvaríos.


Gran pagano,
se hizo hermano
de una santa cofradía;
el Jueves Santo salía,
llevando un cirio en la mano
—¡aquel trueno!—,
vestido de nazareno.

Hoy nos dice la campana
que han de llevarse mañana
al buen don Guido, muy serio,
camino del cementerio.

Buen don Guido,
ya eres ido y para siempre jamás...
Alguien dirá: ¿Qué dejaste?
Yo pregunto: ¿Qué llevaste
al mundo donde hoy estás?

¿Tu amor a los alamares
y a las sedas y a los oros,
y a la sangre de los toros
y al humo de los altares?

Buen don Guido y equipaje,
¡buen viaje!...
El acá
y el allá,
caballero,
se ve en tu rostro marchito
lo infinito:
cero, cero.

¡Oh las enjutas mejillas,
amarillas,
y los párpados de cera,
y la fina calavera
en la almohada del lecho!
¡Oh fin de una aristocracia!
La barba canosa y lacia
sobre el pecho;
metido en tosco sayal,
las yertas manos en cruz,
¡tan formal!
el caballero andaluz.

Antonio Machado