martes, 26 de enero de 2010

La leche que le dieron a Murphy.

Seguro que muchos de vosotros conocéis las leyes de Murphy, inmutables, mutables y algunas insufribles.

Aquella de:
"La probabilidad de que la tostada caiga del lado de la mantequilla, es directamente proporcional al valor de la alfombra sobre la que cáe".

Es posiblemente de las más conocidas.

A mi me tiene completamente frito una por su exactitud, es la siguiente:

"Toda situación, por mala que parezca, es susceptible de empeorar."



Por desgracia, es rematadamente cierta, hoy le han dado una nueva vuelta de rosca a mi existencia, me quedaré con el acerbo popular y aquello de:



"Dios aprieta, pero no ahoga."

Bueno, bueno...esta entrada se tenía que haber publicado ayer, pero a mitad de la redacción me salió un pantallazo azul y me interrumpió la conexión, tuve que apagar el ordenador y hasta hoy.
¿Casualidad?...¡No lo creo!
Murphy...mamón!!

2 comentarios:

  1. Ánimo, que todo es tmbién susceptible de mejorar, y el tiempo ayuda a ello.

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  2. Gracias Capitán.
    También me quedo con lo de:
    "No hay mal que cien años dure".

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